Antes de empezar una reforma integral

Las reformas integrales normalmente suelen surgir por motivos recurrentes como:

  • Se ha adquirido una vivienda nueva y se quiere diseñar a su gusto.
  • Se desea vender la vivienda y se quiere revalorizar.
  • Averías que van a conllevar reformas y se aprovecha a arreglar otros desperfectos.
  • Reformar partes de la casa que siempre hemos querido tener de manera diferente como baños, cocina, etc.

Son un proceso complejo y que requiere un preparación inicial. Antes de comenzar una reforma integral, recomendamos seguir estos pasos para obtener los resultados deseados en el menor tiempo y ajustándonos al presupuesto.

 

  1. Estudiar las necesidades que tenemos.

Analizar la vivienda y anotar las debilidades, fortalezas, amenazas, oportunidades que tiene la vivienda, para así conocer que necesitamos realmente. Dudas como: número de habitaciones, habitaciones que se podrían ampliar, baños que se pueden reformar, sistema de climatización de la vivienda. No se trata en este punto de encontrar soluciones. El arquitecto será quien te ayude y soluciones esos problemas.

 

  1. Elegir la empresa correcta para un diseño a nuestra medida.

Hay mucha variedad en este sentido pero debemos encontrar una empresa de reformas que vaya a ser capaz de cubrir todos los frentes posibles, para realizar tantos las obras como las licencias. Nos facilitará mucho la reforma si una misma empresa se encarga de todo, además el resultado final puede verse afectado.

A la hora de elegir una empresa u otra, las opiniones de otros clientes pueden ser útiles, los trabajos realizados, desglose de los presupuestos, el tiempo que necesitarían, etc. Es una decisión importante que necesita tiempo y reflexión.

 

  1. Comparar los presupuestos usando siempre la lógica.

Sospecha igual de unos presupuestos muy altos como de unos excesivamente baratos. Revisa y compara porque a la larga lo vas a agradecer. También es un acierto marcarnos un presupuesto tope y conocer nuestra limitación, porque en las reformas es muy fácil que el presupuesto se descontrole si no se tienen en cuenta algunas cuestiones. Esto nos ayudará a controlar los gastos.

 

  1. Detalles legales.

Se recomienda firmar un contrato con la empresa, lo mas completo y desglosado posible, para dejar claros tiempos, presupuestos, materiales, seguros y garantías, licencias. Mejor que todo quede por escrito para evitar sobresaltos. En caso de que sucediera algún problema, necesitas garantías para poder reclamar.

En la mayoría de las reformas integrales se ve afectada la estructura y eso va a necesitar determinados permisos y licencias. Si hablamos de obras menores las licencias son más sencillas pero aún así obligatorias. Estas licencias y permisos no van a suponer un gasto excesivo, pero las multas si pueden ser imprevistos no deseados.

El arquitecto se encargará de esa parte, pero es importante que conozcas que existen esos detalles.

 

  1. Recomendamos empezar por lo más urgente.

No todos los trabajos van a conllevar el mismo trabajo y por lo tanto el mismo ruido para los vecinos y propietarios. Es recomendable empezar por las zonas que vayan a ser más complejas y posponer los trabajos más sencillos.

Como y donde ahorrar en una reforma integral

Ya sabes que el presupuesto de una reforma integral puede ser elevado, acorde a todas las ventajas que te traerá en el futuro claro. Pero también podemos ofrecerte algunos consejos para no gastar más de lo necesario y ahorrar en una reforma.

 

  1. Planifica y prioriza

Es fundamental hacer las cosas con cabeza y tomarnos nuestro tiempo. Hay que pensar las verdaderas necesidades que tiene la vivienda y todo el partido que le podrías sacar a cada estancia. Es importante tener todo bien organizado para que la reforma no se convierta en un caos.

Te recomendamos que eches un vistazo a tu alrededor y pienses que es lo que deseas remodelar, aprovecha y piensa todas las cosas que querrías cambiar de la casa. No te recomendamos que cambies ahora el suelo y en un par de años te des cuenta que deberías haber cambiado también las tuberías. Será tiempo y dinero perdido.

 

  1. ¿Cuándo hacer la reforma?

Si durante el verano cuentas con una casa de veraneo donde alojarte, te hará ahorrar mucho dinero de hospedaje durante el tiempo que dura la obra. Lo ideal sería que esta residencia estuviera cerca de tu vivienda para poder supervisar de vez en cuando la reforma.

También puedes aprovechar en el momento que te vayas a ir de vacaciones para así dejar la casa y despreocuparte un poco. Si has contratado a profesionales, no habrá problema.

  1. Presupuestos

Para ahorrar en una reforma es muy importante que compares varios presupuestos. No hace falta que llames a 10 empresas de reforma, con tener 3 o 4 ejemplos para comparar y ver que incluyen todo será suficiente. Procura tener un presupuesto desglosado para comprobar que incluyen licencias, tasas, mano de obra, revisa cada una de las partidas y los materiales que se utilizarían. Puedes preguntar a conocidos que hayan hecho una reforma recientemente o mirar en BLOGs para encontrar a los mejores profesionales y los que más garantías te den. En el caso de que surgiera un imprevisto, agradecerás haberte gastado un poco más y evitar muchos quebraderos de cabeza.

Te recomendamos que añadas una partida de imprevistos. Más de las veces que te imaginas salva de un apuro a los clientes. Es muy fácil que surjan sobresaltos en una reforma y si has llevado el presupuesto al detalle, esto se convierta en un problema.

También es una buena idea añadir en el contrato con la empresa de reformas una responsabilidad en los plazos de entrega, incluso puedes añadir penalizaciones si no cumple con su parte del contrato.

 

  1. Los materiales

No te fijes solo en los materiales más baratos porque eso puede implicar peor calidad y con toda seguridad, menor duración. Cuando ya hayas decidido que material quieres utilizar, te recomendamos que busques en diferentes sitios su precio y calidad. Ese mismo producto puede tener un valor muy diferente según el sitio donde lo vendan. Este tiempo invertido te ayudará a ahorrar dinero.

Otra idea para ahorrar dinero es no contactar con un intermediario para adquirir los materiales. Puedes ir directamente a almacenes o tiendas con restos de stock o con material descatalogado. Si vas a optar por esta opción puedes hacerlo por ejemplo para los revestimientos, suelos, baldosas, accesorios de baños o cocina, etc.

 

  1. Participa en la reforma

Puedes ayudar en la reforma y ahorrar a la vez dinero de mano de obra.

  • Vacía la casa de muebles antes de empezar la reforma. Este trabajo tendrán que hacerlo los albañiles que vayan a casa y es tiempo que están invirtiendo. Si compruebas las partidas, habrá un apartado que indique el mover los muebles, no lo dudes y hazlo tu mismo para ahorrarte ese dinero.
  • Quitar el papel pintado de las paredes, retirar la tarima flotante, los azulejos del baño y de la cocina, los marcos de las puertas. No hace falta ser un profesional para hacer esto. Si tienes tiempo y ganas de ahorrar es tu oportunidad. Hazlo con cuidado o pregunta cómo hacerlo de la mejor manera. Dejarás el terreno llano para que los profesionales se pongan directamente con el trabajo de verdad.
  • Comprueba las ayudas que puedes recibir por parte del Estado o de tu Comunidad Autónoma. No es extraño que den subvenciones para la rehabilitación de las viviendas antiguas o por ejemplo si contribuyes con el medio ambiente en tu reforma utilizando mejoras sostenibles.
  • Tu puedes dar esa primera mano de pintura antes de que más tarde un profesional termine el trabajo.

 

  1. ¿Restaurar o renovar?

Puedes reutilizar materiales que utilizaste en una reforma anterior, muebles, encimeras, lacar las puertas en vez de renovarlas, solo renovar una parte del suelo y buscar otro que coordine a la perfección con el anterior.

Piensa en lo que quieres invertir más y en el resto utiliza tu ingenio para tratar de ahorrar un poco.

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Revalorizar tu casa con una reforma integral

Antes de empezar a hacer reformas, debemos hacer una lista de las debilidades y fortalezas de la vivienda para revalorizar tu casa con una reforma integral. Así será más sencillo ver los puntos que hay que reformar, mejorar y potenciar.

A la hora de plantear cualquier reforma o renovación, tenemos que tener siempre en cuenta las ayudas a la rehabilitación que ofrecen las diferentes comunidades autónomas por obras que mejoren la eficiencia energética o la adaptabilidad de la vivienda.

Hay 3 puntos principales que abordar para darle más valor a nuestra vivienda:

  1. Reformar
  • Añadir o quitar dormitorios: Se puede optar por añadir o eliminar habitaciones para redistribuir la vivienda y aprovechar más el espacio. Lo importante, en este caso, es tener claro que es lo que más se demanda en la zona donde está ubicada la vivienda.
  • Añadir o quitar baños: Añadir un baño a la casa siempre es una decisión acertada, aunque suele ser una reforma cara, si se tiene espacio, se agradecerá la resolución. También puede ocurrir que se tengan baños sin demasiado uso o excesivamente pequeños, puedes ser una gran mejora el deshacerse de estos y darle ese espacio a otra estancia de la vivienda.
  • Eliminar tabiques o pilares innecesarios: Este tipo de reforma requiere de un arquitecto porque los elementos estructurales son delicados y se deben calcular y estudiar por un técnico. Esta reforma ayuda mucho en la idea de viviendas diáfanas o para ampliar habitaciones y estancias.

  • Cerramientos: Mejorar el aislamiento térmico y acústico mejora con creces la calidad de la vivienda, aumentando su eficiencia y por tanto las posibilidades de una buena venta o alquiler. Además hay ayudas a la mejora de la eficiencia energética de las viviendas que conviene consultar.
  • Armarios empotrados: El almacenaje es un aspecto muy importante en las viviendas y se pueden aprovechar los espacios residuales que quedan además de embellecer las estancias haciéndolas más armónicas.

  1. Renovar
  • Cocina: Es imprescindible que esté en buen estado ya que conforma uno de los espacios más importantes de la vivienda. No significa que se deba invertir mucho dinero en ella, pero si que puede ser conveniente renovar elementos como el suelo, azulejos o los muebles. Una capa de pintura nueva o papeles vinílicos, junto con nuevos tiradores y complementos puede ser suficiente.
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Reformas para un piso pequeño

Funcionalidad, luminosidad y espacio. Esas son las 3 claves que tener siempre en cuenta en la reforma de un piso pequeño. Que nuestra casa tenga pocos metros cuadrados no significa que no podamos hacer uso de nuestro ingenio y aprovechar hasta el último centímetro de nuestra vivienda. Aunque el espacio sea limitado, podemos tener la casa de nuestros sueños.

 

  1. Eliminar el pasillo

Un pasillo que recorre la vivienda de principio a fin no te ayudará a aprovechar el espacio, será mucho mejor darle ese espacio a otras habitaciones. Te animamos a cambiar por completo la distribución eliminando el pasillo que articula la vivienda. Crear un hall en el que recibir y que este se convierta en un espacio de paso funcional. Podemos añadirle espacio de almacenamiento para aprovechar aún más la habitación. No coloques puertas de paso para evitar que se acorte la visión. De esta manera también ganarás luminosidad.

 

  1. Cambia la bañera por plato de ducha

Además de ayudar con el medioambiente por el malgasto de agua que generan los baños, supondrá un ahorro muy notable en tu cuarto de baño. Ganarás alrededor de 1 m2. Si además añades una mampara con un cristal templado transparente, con la perfilería fina, conseguirás que tu baño parezca mucho más amplio.

Esta reforma no suele ser un proceso muy lento ya que en como máximo 3 días tendrás todo solucionado. Te recomendamos que dejes 24 horas de margen para no entorpecer el sellado de la mampara. Es una obra relativamente sencilla que te aportará confort y sostenibilidad en tu baño y por supuesto, mucho más espacio.

 

  1. Conectar las estancia

En una casa pequeña, los tabiques se convierten en nuestro peor enemigo. Retirarlos te puede ayudar a ganar espacio y también a ganar en amplitud visual. Por ejemplo la unión salón cocina para crear un espacio multifuncional. Esta es de las uniones más populares pero no la única. Si tu vivienda tiene baño y aseo, el unirlos puede ser un acierto. Si ambas habitaciones son pequeñas el hecho de conectarlas puede dar un solo baño pero más amplio y confortable. Otra gran idea puede ser el unir dos dormitorios, si nuestro momento vital ha cambiado y ya tenemos una de las habitaciones en desuso puedes aprovechar ese espacio dándoselo al dormitorio principal o por ejemplo dándole más espacio al cuarto de baño.

Existen infinidad de combinaciones para conseguir una vivienda más diáfana, lo más importante es repensar nuestras necesidades, el objetivo es mejorar nuestro hogar y que no haya espacios residuales.

 

  1. Las puertas

Ya hemos hablado que la mejor manera que ganar amplitud es conectar las estancias, una de las opciones puede ser la retirada de las puertas, así conseguir una conexión visual, más sensación de profundidad y de amplitud. En el caso de que la eliminación de las puertas sea imposible, puede ser una buena opción ponerlas correderas con vidrios. Son muy prácticas y aunque pueden ser un poco más caras te ayudarán a visión de profundidad y jugar con las dimensiones de la casa.

  1. Suelos

Recomendamos que si tu casa tiene pocos metros cuadrados y tu idea es que parezca más grande, coloques suelos lisos y de un formato mediano. Por ejemplo si quieres colocar parquet, utiliza uno con las lamas alargadas para que te de más perspectiva en la casa. Si tiene un acabado brillante ayudará a que te de más luminosidad. También existen soluciones más económicas como los suelos porcelánicos que imitan la madera.

 

  1. Paredes

Utiliza colores claros y neutros en las paredes. Hará que visualmente parezcan que están más alejadas de lo que en realidad lo están. Puedes utilizar también estos colores para el mobiliario. Así se camuflarán con la pared y hará el espacio más amplio. Blanco, crema, beige, roto, son colores que te recomendamos y con seguridad conseguirás la sensación que andas buscando. Además, estos colores reflejan la luz. Este estilo nórdico puede parecer frio pero con una buena decoración harás que tu casa parezca más grande y cálida, por ejemplo añadiendo elementos de madera o un poco de vegetación.

Es muy recomendable unificar los colores para crear un ambiente armonioso, amplia las dimensiones y te ayuda a integrar los ambientes.

 

  1. Paredes de cristal

Una buena opción para la separación de las habitaciones son los tabiques de cristal. Delimitan los espacios de igual manera que una pared convencional pero sin oscurecer la habitación y manteniendo la amplitud de la sala. Esto puede ser una gran solución para pisos pequeños. El hecho de usar espejos también puede favorecer en tu búsqueda de luminosidad y además les incorporamos luz evitaremos el colocar halógenos.

  1. Los muebles

Será fundamental incorporar muebles ligeros, que no resulten agobiantes en la sala. Además reduce el número, solo los imprescindibles. Creerás que necesitas todo ese almacenamiento pero no es así, cuanto más muebles tengas más querrás almacenar.

Además te recomendamos elegir los muebles que tengan más capacidad o recurrir a los muebles que tengan doble uso. Los muebles diseñados a medida, aun que en un primer momento sean menos económicos, se adaptan perfectamente al espacio que tiene tu casa y aprovecharás al máximo esas zonas que puedan tener más peculiaridades arquitectónicas, puede ser el caso de columnas, techos abuhardillados, algunos retranqueos, etc.

 

  1. Aprovecha las alturas

Si tu casa lo permite puedes utilizar la altura de la habitación convirtiendo esos espacios en altillos para encontrar una zona de almacenaje extra. Además puede crear un espacio más íntimo y dinámico en la vivienda. Puedes colocar baldas o estanterías en las paredes o incluso en la misma puerta.

 

  1. Saca partido a la arquitectura de tu casa

Es muy usual que en la vivienda haya columnas indeseadas, algún retraqueo o espacios en recodo. Estos suelen ser elementos que no pueden eliminarse, así que te recomendamos integrarlos en la decoración de forma que la hagan única. Puedes utilizar esa columna molesta para colocar un espejo y que de más luz a la estancia o para que delimite los espacios.

¿Cuánto dura una reforma integral?

Una de las principales preocupaciones de quien se mete en una reforma integral de una vivienda es, además del presupuesto, cuándo va a terminar. Saber cuánto dura una reforma integral es, por tanto, una de las principales dudas que tienen los propietarios de viviendas que quieren reformarlas. Sobre todo, los que viven en ellas, y que deben buscarse otra residencia mientras vayan a durar las obras.

Esta pregunta se repite insistentemente cuando se habla con las empresas encargadas de las reformas. Pero contestarlas es complicado, porque no hay un tiempo fijo. Cada reforma es un mundo, y para tener una fecha aproximada de finalización de las obras hay que tener en cuenta numerosos factores. Por tanto, no suelen responder a la ligera, sino después de hacer muchos cálculos. Y aun así, puede que se queden cortos y la obra se prolongue algo más de tiempo. Sobre todo si surgen inconvenientes que retrasan las obras o hay algún desajuste entre los equipos de trabajo. ¿Qué hay que tener en cuenta para saber aproximadamente cuánto dura una reforma integral?

Cuánto dura una reforma integral: qué hay que tener en cuenta

Evidentemente, uno de los factores más importantes para calcular cuánto dura una reforma integral es la superficie total a reformar. Cuanto más grande sea el piso o casa a remodelar, más tiempo se tardará en terminal la obra. En general, la reforma completa de un piso de unos 100 metros cuadrados puede durar entre tres y cuatro meses. Pero si la reforma a conciencia solo se va a hacer en algunas estancias de la casa, como por ejemplo, el baño, el plazo puede reducirse a tres o cuatro semanas. Incluso menos.

Otro de los factores que hay que tener en cuenta para calcular cuánto dura una reforma integral es la cantidad de operaciones a realizar. No dura lo mismo una reforma en la que hay que cambiar el suelo y pintar paredes y techo que otra en la que además haya que cambiar la instalación de la calefacción y además reparar un tejado. Evidentemente, en el primer caso la reforma durará menos tiempo.

En el caso que las obras tengan que realizarlas distintas cuadrillas de operarios también será importante conocer cuánto tiempo calcula cada una aproximadamente que tardará en hacer su parte. Por supuesto, también hay que saber si pueden trabajar dos o más grupos realizando reformas en paralelo en la misma vivienda. O si van a dejar mucho hueco desde que un grupo termine sus tareas hasta que entre el siguiente que esperaba para poder continuar.

Entregas y tiempos de secado

Como hemos comentado, conocer cuánto dura una reforma integral es bastante complicado. Este cálculo no se lleva a cabo mediante ninguna ciencia exacta, lo que puede dar como resultado un retraso en las obras. De hecho es habitual que haya alguno. Aunque en muchos casos es muy ligero, ya que los plazos no suelen irse más allá de una o dos semanas extra. Pero en otros la obra se retrasa mucho más de lo previsto, fundamentalmente cuando se dan situaciones muy concretas.

La primera situación puede darse cuando hay retrasos en la entrega de los materiales con los que se tiene que llevar a cabo la obra. Sobre todo con los que implica un trabajo ajeno a la obra. Por ejemplo, rodapiés de madera de una longitud determinada. O la encimera y los muebles de la cocina. Normalmente se entregan entre uno y dos meses después del encargo, y si no se tiene esto en cuenta, la obra puede quedar parada varios días hasta que llegue lo que se necesita para continuar.

Los tiempos de secado de los materiales después de aplicarse también influyen. Específicamente, los de los materiales de albañilería: cemento, hormigón, etc. El tiempo que tardan en secar depende de muchas variables. Por ejemplo, el grosor de la capa de dichos materiales, la ventilación que haya donde se han echado o el nivel de humedad del ambiente y la temperatura. Estos materiales deben estar completamente secos para poder seguir con otras partes de la obra, como el pintado de paredes. Hay que esperar hasta que así sea. En ocasiones hay que armarse de paciencia, porque un tiempo de secado que se calculaba en diez días se transforma en tres semanas por culpa de una semana de lluvia.

Tamaño de equipos y estructuras

También hay que tener en cuenta el tamaño que tienen los equipos de trabajo. Fundamentalmente para que no se estorben entre sí. Especialmente, en el caso de reformas entre pisos pequeños. A veces pueden trabajar en una misma reforma dos o más equipos de operarios, por lo que hay que evitar meter mucha gente a la vez en una vivienda en obras. En general, un equipo de unas tres personas es suficiente para realizar cada una de las tareas de una reforma. Cuando los equipos se sobredimensionan en personal, pueden dificultar y retrasarse ellos y a los demás, dejando al propietario de la vivienda con la duda de cuánto va a durar la reforma.

Por último, un factor que suele retrasar la obra, aunque es muy raro que se produzca, es la aparición de problemas en la estructura del edificio en el que se encuentra la vivienda. Su aparición obliga generalmente a detener las obras hasta que se puede solucionar, lo que retrasa su final. Si se da este problema, una vez solucionado el problema hay que esperar a que un experto revise si está solucionado para poder continuar.

También hay que tener en cuenta los tiempos relacionados con las peticiones de permisos de obras en el Ayuntamiento. Normalmente, si se encarga de realizar este tipo de gestiones una empresa de reformas no suele haber mayores problemas con los tiempos, puesto que salvo raras excepciones los tienen controlados. Pero puede darse algún problema que retrase la concesión de la licencia unos días, así que hay que tenerlo previsto también para que no interfiera.

Cambios de opinión y dudas

Pero la obra también puede verse retrasada por otros factores, relacionadas sobre todo con las dudas y los cambios de opinión. Si el propietario de la vivienda no está completamente de acuerdo con determinadas sugerencias o actuaciones, puede que decida hacer cambios en mitad de la obra. Además, la aparición de problemas con materiales, tiempos de secado, problemas estructurales u otros inconvenientes puede llevar a tener que realizar cambios de última hora, que dificultan además saber cuánto dura una reforma integral.

Estos cambios también pueden deberse a una variación de opinión del propietario de la vivienda. En todo caso, las demoras producidas por estos cambios del propietario no serán achacables a la empresa dedicada a la realización de las obras. Para evitar estas contingencias, lo mejor será que la empresa de las obras establezca hasta donde pueden llegar estos cambios en el contrato inicial. Así podrá prever un retraso de unos días que pueden provocar. Si después no hay cambios y la obra se entrega antes de lo previsto, mucho mejor. El cliente quedará mucho más satisfecho. Además, estos días de cálculo extra pueden servir para cubrir otro tipo de contingencias.

En cualquier caso, es conveniente hablar con el cliente antes de comenzar la obra y tratar de evitar que se quede con dudas cuando se firme el contrato. Para ello, la empresa de reformas que se vaya a encargar de todo debe designar un jefe de obra, su interlocutor con él, que le guíe en el proceso de toma de decisiones y sepa aconsejarle cuando le surja alguna duda.

Reforma integral de un baño

Antes de empezar una reforma integral en nuestro baño, tenemos que tener en cuenta las capacidades que este tiene y el espacio real del baño, es muy importante una buena medición porque en espacios tan pequeños, cualquier centímetro cuenta. La óptima colocación de los sanitarios, los puntos de luz, espejos son ayudará a dar más amplitud al que suele ser el espacio más reducido de la casa.

 

¿Cuánto dura?

La duración de una reforma integral de un baño dependerá de los cambios que se deseen hacer y por supuesto de la complejidad de las operaciones. Dependerá del tamaño del baño, del número de trabajadores. Por ejemplo, el cambio de sanitarios, podría hacerse en uno o dos días como máximo, si también quisiéramos cambiar el suelo y alicatado se podría extender a los 5 o 6, si además quisiéramos cambiar la instalación de fontanería se alargaría en torno a los 9 o 10. No son número exactos pero pueden servirte para hacer cuentas del tiempo estimado. En el momento que contrates al profesional que te hará la reforma te comentará acerca de los tiempos que necesitará para cambiar al baño de tus sueños.

Ya hemos recomendado en más de una ocasión solo contratar un profesional ya que si lo vas haciendo de manera individual necesitarás coordinarlos y eso puede alargar sustancialmente el proceso. De esta manera la misma empresa se encargará de la dirección de obra y de coordinar a todos los profesionales implicados. Incluso te solicitarán los permisos y licencias pertinentes que te exija el Ayuntamiento.

El proceso podría dividirse en varias fases:

  1. Toma de medidas y planteamiento del diseño

Es muy importante este punto. El técnico debe ir a tu domicilio y comprobar las medidas para confirmar que cabe el diseño que habíais imaginado. Este es el momento de terminar de elegir acabados, materiales, distribución, etc. No escatimes en calidad, será una inversión que te garantizará durabilidad y evitarás cualquier problema en el futuro.

Una vez se tenga el diseño completamente cerrado, será necesario la adquisición del material. Dependiendo de lo sofisticado que sea o el stock que haya en el almacén serás mas o menos fácil. Esto podría llevar de 1 a 3 semanas.

 

  1. Desmontaje de los sanitarios

Con un día será más que suficiente para la retirada del baño actual. Si no vamos a hacer una reforma integral que incluya un cambio completo, será el momento de proteger los sanitarios, muebles, azulejos, suelos, para que no sufran desperfectos.

 

  1. Fontanería

En una reforma integral suele ser muy habitual el cambio de las instalaciones, tanto de fontanería como de saneamiento. Se deben comprobar las presiones o que no se atasquen los desagües antes de continuar con las obras. Los puntos de luz también son importantes y deben de ir de la mano de la nueva distribución, además de interruptores y enchufes. También será este el punto de colocar el plato de ducha o la bañera nueva. Esta fase será también corta, no más de 2 o 3 días.

 

  1. Albañilería

Esta es la fase más larga, aunque también la más satisfactoria porque empezarás a ver los resultados del nuevo baño. Es el momento de alicatar paredes y de colocar el nuevo suelo. Primero es necesario limpiar la zona y dejarlo perfectamente preparado. Volvemos a hacer hincapié en la calidad de los materiales, lo agradecerás en un futuro. Si vas a colocar falso techo, te recomendamos que lo hagas de Pladur.

Ahora se llevará a cabo el momento de montar los sanitarios, muebles, espejos y todos los accesorios.  Asegúrate que el fontanero realiza las pertinentes comprobaciones de conexión en las griferías, el radiador, etc.

Ahora puedes pintar el techo o las paredes si hay alguna que has dejado sin alicatar para darle un toque más moderno.

 

  1. Instalación de la mampara

Si es una medida standard o solo un cristal fijo, no tardará mucho. Si por el contrario necesitamos una mampara hecha a medida para nuestro baño si que se puede retrasar un poco más, incluso hasta dos semanas. Ya es la recta final así que no desesperes.

Ya solo queda limpiar los residuos que haya podido dejar la reforma y disfrutar del nuevo baño.

Si no hemos elegido elementos que hayan necesitado mucho desplazamiento hasta tu vivienda, el proceso no será más de 10 a 15 días. Si no has seguido nuestros consejos y finalmente contrataste de manera individual a los profesionales, es probable que se haya ralentizado el proceso por tener que coordinarlos. Recuerda que en muchas ocasiones lo barato sale caro.

 

¿Qué cambios son los que interesa hacer?

Solamente tú sabes lo que realmente necesita tu baño, pero podemos darte algunas ideas a tener en cuenta para que revises en tu caso. Es importante que te dejes aconsejar por profesionales, cuentan con la experiencia y garantías.

  • Tuberías. Normalmente en los baños que tienen más de 15 años es muy interesante cambiarlas. Suelen tener tuberías de acero galvanizado o plomo, materiales que a día de hoy están estrictamente prohibidos en obra nueva. Lo normal es que con el tiempo se deterioren y empiecen a soltar sedimentos e incluso le den sabor al agua.
  • Si se trata de un baño antiguo probablemente sea una cisterna de un solo botón. De manera que malgasta mucha agua cada vez que se utiliza. Estas cisternas de doble descarga nos permitirá contribuir con el medio ambiente y además ahorrar en nuestra factura a final de mes.
  • Replantéate el bidé. Si tienes un baño pequeño y no tienes suficiente espacio para el almacenaje por ejemplo puedes sacrificar el bidé y darle ese espacio otra opción más interesante.
  • En las casa antiguas el lavabo suele estar colocado de manera independiente, sin mueble que lo abrace. Ahora es un espacio indispensable para el almacenaje. Piensa si estás desperdiciando espacio en tu baño en estos pequeños detalles.
  • Ventilación. Es un punto importante para evitar olores indeseables procedentes de las tuberías o de los desagües. Debe ser fundamental el facilitar una salida para todos estos olores en nuestro baño.

Consejos para la reforma

  1. Elige colores claros.

Para lograr más amplitud visual te recomendamos colores neutros y lisos, estos aportarán luminosidad y sensación de relajación. Si eliges colores oscuros puede que el baño parezca más pequeño de lo que en realidad es. No obstante puedes elegir un tono más oscuro en la parte de la ducha para dar más sensación de profundidad.

 

  1. Los azulejos.

Hay que tener cuidado con la elección de estos azulejos, por ejemplo unos demasiado grandes hará que le baño parezca más pequeño. Las baldosas hidráulicas son una muy buena opción. Le dan al baño un toque muy original aunque no descartes usarlas en cualquier otra habitación de la casa.

 

  1. No busques muebles demasiado grandes.

Estos acortan visualmente el espacio, elegir muebles suspendidos puede ser un acierto ya que ganan en ligereza. Sin apenas renunciar a casi espacio de almacenamiento, notarás una gran diferencia con un mueble que llegue hasta el suelo.

 

  1. Sanitarios compactos.

Te ayudará a aprovechar hasta el mínimo centímetro de tu baño. Son soluciones que aligeran el espacio frente a los sanitarios convencionales.

 

  1. Opta por un espejo bien grande y sin marco.

Esto hará que parezca mucho más ligero y que haya más amplitud. Además puedes elegir un modelo que ya tenga incorporada la luz y así no tendrás que preocuparte de los apliques en el techo. Otra opción pueden ser los espejos que tienen a su espalda un mueble de muy poca profundidad, esto de ayudará a almacenar el aseo diario y a poder liberar el lavabo.

 

  1. Mampara casi invisible.

Utiliza un vidrio templado transparente y con el perfil más fino. De esta manera no acortarás el baño en el momento que lleguemos a la ducha. Te dará una sensación de amplitud inesperada.

 

  1. Elige los suelos.

Una opción que es tendencia puede ser el microcemento. No requiere ningún tipo de mantenimiento puesto que al no tener juntas no requiere más limpieza en esa zona, es antideslizante, impermeable muy resistente y además versátil.

También podemos recomendarte el gres porcelánico, un material muy resistente a los cambios de temperatura y a la humedad. Tiene una gama de colores y acabados inacabable.

Otra opción pueden ser los suelos laminados, así no tener que renunciar a la calidez de la madera.

Reforma integral de restaurante, consejos

Ningún restaurante es igual a otro. Ni siquiera los que pertenecen a la misma franquicia. Cada uno tiene sus particularidades, su tipo de clientela, sus ritmos, sus dimensiones y ocupación de los espacios, etc. Por tanto, las reformas de restaurantes no son algo que se pueda estandarizar. Cada una es un mundo, y debe planificarse cuidadosamente y de manera personalizada.

Por eso, antes de comenzar con las obras, e incluso antes de estudiar cómo debe ser la obra o incluso de solicitar la licencia de actividad necesarias con el Ayuntamiento, hay que tener en cuenta varios aspectos. También hay que observar la “vida” que tiene el restaurante. Porque todo influirá en su reforma y en el aspecto, estilo y disposición de mesas y espacios que tendrá tras la reforma. Pero como siempre, los dos primeros consejos son obvios. El primero es contratar una empresa especializada en reformas integrales. Preferiblemente, que tenga experiencia en reformas de restaurantes u otros establecimientos de hostelería similares.

El segundo es abrir las puertas del restaurante a la empresa para que puedan estudiarlo al milímetro. Y por supuesto, mantener un diálogo y un contacto fluido con los responsables de la obra. Tanto con el arquitecto encargado de planificar la reforma como con el jefe de obra. Así no solo conseguirás reducir al mínimo los dolores de cabeza y los problemas durante la obra. También los que aparecen después, porque una mejor comunicación incide en una menor tasa de desperfectos y fallos. Como plus, también conseguirás rebajar el tiempo que tardará en terminar la reforma, porque todo el mundo tendrá claro todo lo que necesita saber para hacer su trabajo. Pero veamos qué otros consejos pueden resultarte de utilidad de cara a las reformas de restaurantes.

Reformas de restaurantes: antes de ejecutar, estudiar

Como hemos comentado, cada restaurante es un mundo con su vida propia. Por ello, es importante conocer todos sus detalles y modus operandi antes de planificar una reforma. Para ello lo mejor es abrir las puertas del restaurante a los expertos en diseñar y planificar la reforma. Así podrán ver no solo como es, su atmósfera y distribución. También podrán ver cómo está organizado y distribuido el trabajo en cocinas, la separación entre mesas, el estado y prestaciones de los aseos, etc.

En este punto también es importante que los planificadores de la reforma estén un tiempo en el restaurante en pleno servicio de comida o de cena. Así podrán hacerse una idea de su nivel de ocupación, de la ruta que siguen trabajadores y clientes para llegar a distintos puntos del restaurante o las necesidades que tiene cada equipo de trabajo. Todos estos datos son bastante más relevantes de lo que parece, y deben valorarse y estudiarse para planificar la reforma.

En este punto es también imprescindible la contratación de un diseñador de interiores para ayudar a definir y diseñar el estilo del restaurante, así como todo lo relacionado con lo que irá en el interior del establecimiento que no sean las cocinas: mobiliario, textiles, elementos decorativos, etc. Incluso aunque el restaurante sea parte de una franquicia. En este caso es posible que las reformas de sus restaurantes deban cumplir una serie de requisitos de uniformidad en cuanto a estilo, colores, materiales o mobiliario. Cuando sea así es probable que la empresa matriz sea la que se encargue de todo lo relacionado con su decoración e interiorismo. Incluso puede que cuente con una empresa de reformas ya contratada para efectuar reformas de restaurantes que pertenezcan a la cadena. Gracias a esto, los quebraderos de cabeza serán menores.

Tras el estudio, planificación y diseño

Una vez recopilados todos los datos sobre la vida del restaurante, llega la hora de sentarse a hablar con los propietarios para comenzar a diseñar y planificar la obra y el presupuesto. Siempre debe incluirse en los planes al propietario del restaurante. El diálogo con él debe ser constante y continuo, y nunca se le debe forzar a aceptar cosas que no quiera. En casos en los que se vean como necesarias, se le debe explicar con detalle por qué se ve un cambio o modificación como necesario o imprescindible. Así contará con los datos necesarios para comprender el cambio y será menos reacio a consentirlo.

Los planos y todos los documentos en los que se detalle el proceso de reforma serán lo más claros posible. Además, se explicará cada paso al propietario del restaurante con todo lujo de detalles. Lo mismo debe hacerse cada vez que surja un problema en la obra, o cuando haya que hacer algún cambio en los planes iniciales. Asimismo, cuanto antes se aborden estos problemas, mejor. Menos tiempo se perderá en el proceso.

Consejos para reformas de restaurantes: cocinas

Aunque el grueso de la actividad de un restaurante de cara al exterior se lleva a cabo en la sala, hay dos espacios sin los que no sería posible la existencia de un restaurante. Sobre todo, de la cocina, que debe cumplir obligatoriamente una serie de requisitos.

Así, es importante recordar que las paredes de la cocina deben estar cubiertas por materiales impermeables que puedan limpiarse y desinfectarse con facilidad. Por ejemplo, con azulejos. En cuanto al suelo, debe estar cubierto por un material liso y que evite los resbalones. También debe poder limpiarse y desinfectase con facilidad. Los techos han de ser lisos y de color claro, y es importante que la pintura que se utilice para decorarlos sea lavable, para facilitar su limpieza.

Además, hay que cuidar especialmente la distribución de los electrodomésticos y de los espacios en los que se trabaja con alimentos. A ello contribuirá también la elección de la maquinaria de cocina que se utilizará para la elaboración de los platos, algo que no debe descuidarse. Hay establecimientos y fabricantes de este tipo de equipamiento enfocados especialmente a la hostelería, con los que se puede trabajar a la hora de emprender reformas en los restaurantes. Así, consultar con ellos la elección de las máquinas necesarias con los planos de la reforma del restaurante en la mano puede facilitar la elección de los más adecuados en cada caso.

Hay que prestar mucha atención también a los huecos destinados a la ventilación, que deben estar protegidos para evitar la entrada de insectos. Los desagües también han de protegerse con rejillas, y estar preparados para que no entren olores a la cocina. En ella tiene que haber instalaciones de agua caliente y fría, un lavamanos de accionado automático y una campana especial para hostelería que se encargue de la extracción de humos y vapor.

Aparte de estas consideraciones obligatorias, también hay otros puntos que se pueden tener en cuenta para la reforma. Por ejemplo, en restaurantes que quieran dar mucha importancia a la cocina y que tengan platos que gocen de gran aceptación entre sus comensales. También, aunque con cierto cuidado, en los locales que quieran ofrecer transparencia sobre cómo elaboran los platos, se puede, si es posible, abrir la cocina a la sala. Para ello se separarán ambas estancias con un cristal blindado, colocado a media altura. Este permitirá ver cómo se cocina, pero sin que se vez la parte inferior de la cocina.

 

Los baños del restaurante

Al igual que las cocinas, los baños de los restaurantes deben cumplir diversos requisitos para que el restaurante pueda funcionar. Entre ellas está la obligatoriedad de contar con lavamanos dotados de agua fría y caliente. Además, tiene que haber al menos un baño para las mujeres y otro para los hombres. En ambos baños tendrá que haber al menos un inodoro y un lavabo. Si hay más de un inodoro, estarán todos separados entre sí, y contarán con una puerta para mayor intimidad. No hay que olvidar que los aseos tienen que contar con algún tipo de ventilación.

Preferiblemente esta será natural, pero si no es posible se deberá instalar un sistema de extracción de olores. Es decir, un sistema de ventilación forzada. Otro punto importante es que los baños de un restaurante no pueden contar con comunicación directa con zonas donde se estén manipulando alimentos, como la cocina. Es un punto importante a la hora de abordar reformas de restaurantes.

La sala de comidas del restaurante

La sala del restaurante es el punto en el que los comensales degustan los platos, y el que probablemente, junto con la comida, hace que estos se decidan por entrar o no al restaurante. Su atmósfera es uno de los ingredientes que pueden hacerles repetir visita en el futuro. Por eso hay que cuidarla al máximo en la reforma. Para ello hay diversos elementos que deben estudiarse cuidadosamente. Entre ellos, los colores. No solo los de las mesas y los textiles. Incluso los de los revestimientos. Hay que elegirlos con cuidado, pensando en conseguir un ambiente agradable y cómodo para los clientes. Eso sí, los tonos elegidos para cada elemento deben ir en consonancia con la imagen corporativa del establecimiento.

También hay que tener cuidado con la separación entre las distintas mesas, y cuidar que cada comensal tenga el espacio necesario para estar cómodo y no sentirse agobiado. Este puede ser un punto de fricción entre los diseñadores de interiores ala hora de abordar la elección y distribución del mobiliario. Es algo que toca explicar a muchos propietarios en reformas de restaurantes. En ocasiones es mejor sacrificar una o dos mesas para que todos los comensales puedan moverse por el restaurante sin estorbos. También para evitar tener que comer apretujados unos con otros. De lo contrario, la sensación de confort que se busca al comer en un restaurante puede caer drásticamente.

Otro de los aspectos que hay que vigilar en la sala de comidas es el ruido. No precisamente el de los comensales cuando comen, sino el que viene de la cocina. En la mayoría de restaurantes, las cocinas son bastante ruidosas, tanto por las conversaciones que hay que mantener como por el tipo de trabajo que se desarrolla en ellas. En casos en los que sea así y el ruido de la cocina se escuche en la sala de comidas, es aconsejable aprovechar las reformas de restaurantes para insonorizar la cocina. Para ello se pueden instalar placas de materiales aislantes en sus paredes.

Barra separada de la sala y espacio infantil

En muchos restaurantes hay una separación entre la zona de comidas y una pequeña zona de bar. De esta manera, quienes lleguen al restaurante antes de la hora de su reserva, o los que tengan que esperar a otros comensales cuentan con un espacio agradable e independiente para poder hacerlo. Obviamente, hacer esto es más sencillo si el local es de grandes dimensiones. No obstante, en prácticamente cualquier restaurante se puede instalar una pequeña barra con algunas sillas altas y alguna mesa más baja para esperar con tranquilidad. La barra también puede incorporar un servicio de bar, para ofrecer algunas bebidas y aperitivos mientras dure la espera.

En caso de que la zona de barra esté en un local grande, se puede plantear que se convierta incluso en un bar con su propia entidad, y en el que además de bebidas se pueden ofrecer platos sencillos para tomar de forma más informal que dentro del restaurante.

Otro de los puntos a estudiar es el tipo de comensales del restaurante. Si son parejas en una cena romántica o directivos y profesionales a la hora de comer, habrá que planificar ambientes para que ambos estén a gusto. En el caso de los primeros agradecerán una atmósfera cálida y acogedora, para lo que habrá que jugar con los colores. Pero también con los detalles en las mesas. Por ejemplo, colocando lamparitas pequeñas y de luz cálida. En el caso de los profesionales, en muchas ocasiones aprovechan las comidas para cerrar acuerdos de trabajo o negocios.

Por lo tanto precisan un ambiente más privado. Para proporcionárselo es recomendable, si es posible, crear una zona con uno o dos reservados, que puedan aislarse del resto de la sala mediante puertas correderas. Así, cuando no se utilicen para reuniones privadas, se podrán abrir al resto del restaurante y utilizarse con normalidad.

Pero si quienes acuden al restaurante son familias con niños, todos agradecerán que los pequeños cuenten con un espacio para ellos en un rincón agradable y a la vista de toda la sala en la que puedan entretenerse. Con algunas pizarras y espacio para pintar, mesas y sillas de su tamaño e incluso algún juguete sencillo. Así todos estarán más relajados: los niños podrán moverse después de terminar de comer y los padres podrán terminar tranquilamente su comida y estar un rato de sobremesa mientras vigilan a sus pequeños.

Reforma integral cocina abierta

Una cocina abierta al salón es una idea cada vez más común en las viviendas modernas. Se suele convertir en la idea de partida de los clientes que quieren hacer una reforma y finalmente se acaba convirtiendo en una reforma integral de la casa, vale la pena hacerlo todo a la vez y no tener que empezar otra obra justo cuando terminas la primera.

La cocina abierta se presenta como un espacio cada vez más integrado en la vivienda y donde pasamos mucho tiempo cuando estamos en casa. Antes se consideraba como una habitación que debía estar aislada pero ha habido un cambio de mentalidad total en ese tema y ya están a la orden del día. Es tendencia la combinación del estilo minimalista y los elementos naturales, formas siempre muy limpias y neutras.

Te recomendamos siempre hablar primero con un técnico que te aconseje sobre si sería conveniente abrir la cocina al salón en el caso de tu vivienda. Suele ser un acierto pero también existen casos en los que no son tan recomendables.

Son muchas las ventajas que puedes encontrar al unir estas dos estancias, te recordamos algunas de ellas:

 

  • Esta idea cocina abierta anula por completo la sensación de agobio cuando entramos en una cocina pequeña, sobretodo en las viviendas con pocos metros cuadrados.

Aprovechar al máximo cada espacio y dimensionar al mínimo detalle. Notarás la diferencia de amplitud y este espacio se convertirá en el centro de convivencia de tu hogar.

  • Ganancia de luminosidad. Suelen estar orientadas a fachadas exteriores y por lo tanto reciben mucha luz natural. Aprovecha esto, intenta transmitir esa sensación de calidez y confort.

Mitos de una reforma integral

El paso del tiempo no solo afecta al estado de una vivienda, sino que también hace que las necesidades de una familia cambien. La llegada de un nuevo miembro, una mascota, así como el cambio de hábitos nos obligan a adaptarnos a la nueva situación. Hacer una reforma integral puede llegar a suponer muchos miedos. Algunos de ellos son solo mitos que no te deberían asustar.

¿Por qué nos dan pánico las reformas?

Muchas personas confiesan no se animan a mejorar el estado de su casa por miedo a hacer una reforma integral. Lo cierto es que esta es una decisión nada fácil de tomar, pero que, sin embargo puede traerte muchas satisfacciones. Por lo general, los miedos más habituales al contratar una reforma son:

  1. Miedo a dar con malos profesionales: para que esto no suceda debes ser sumamente cuidadoso a la hora de contratar a las personas responsables de tu reforma. Busca siempre profesionales cualificados como nosotros. Busca recomendaciones y pide consejo a amigos o familiares que hayan trabajado antes con ellos. Por último, no te fíes de aquellas empresas con precios sospechosamente bajos. Esto puede ser sinónimo de una mala calidad en materiales, así como en la elección de su equipo de trabajo.
  2. Miedo a que las obras se eternicen: cuando una empresa no cuenta con la profesionalidad necesaria para realizar bien su trabajo, es cuando empiezan a surgir retrasos y obras fuera de plazo. Esto no va a suceder si contratas a una empresa de confianza y con años de experiencia a sus espaldas. Trabajar con buenos profesionales es una garantía, ya que su nivel de competencia le permitirá cumplir desde el principio con tanto con los plazos, como con el presupuesto establecido.
  3. Miedo a que tu vida privada se desestabilice: por todos es bien sabido que hacer una reforma integral va a suponer un trastorno en la vida de cualquiera. El problema surge cuando las personas a su cargo realizan una mala gestión de los imprevistos. Estos cambios inesperados son los que más pueden hacer que tu vida privada se resienta. Sin embargo, no deberían de dejar de ser una anécdota si trabajas con los profesionales adecuados.
  4. Miedo a que sea muy caro: estamos ante una inversión que no debería darte miedo. Para evitar sorpresas en el coste final de las obras lo más recomendable es que compares varios presupuestos y descartes aquellos con precios poco justificados. Por ejemplo, si un profesional es más caro que el otro averigua si es porque utiliza materiales de mejor calidad o porque tiene más experiencia en el sector. Todos estos detalles te ayudarán a controlar el presupuesto de tu reforma.
  5. Miedo a los trámites: Todo el mundo tiene en general miedo a la burocracia enrevesada y a rellenar numerosos formularios. Pero si contratas con especialistas en tramitación de licencias, ellos podrán gestionar todos los trámites con el Ayuntamiento en tu nombre.

Mitos de hacer una reforma integral

Ya hemos visto los miedos más habituales a la hora de contratar una reforma. Muchos de ellos vienen generados por una serie de mitos que no se harán realidad. Estos son los mitos más comunes a la hora de hacer una reforma:

  • Con una reforma pierdo superficie útil: A no ser que vayas a mejorar el aislamiento de las paredes o a revestir elementos como pilares o columnas, una reforma no implica perder metros cuadrados útiles. Es más. Hacer obras en casa incluso puede suponer ampliar tu espacio por medio de la eliminación de tabiques innecesarios o aprovechando, cerrando una terraza o aprovechando los techos altos para hacer un altillo.
  • Una reforma implica perder dinero: esto no tiene por qué ser así siempre y cuando hagas tu reforma con una empresa especializada. Las reformas bien hechas son más bien una inversión de la que sacar partido con el paso del tiempo. Las viviendas reformadas se revalorizan a la hora de venderlas o ponerlas en alquiler. Por lo tanto, no estás perdiendo dinero. Si a esto le sumas que hoy día, muchas reformas mejoran la eficiencia de tu casa no solo estarás ganando en comodidad, sino también en ahorro energético.
  • Las reformas son muy molestas para mí y para los vecinos: contratando a buenos profesionales te estarás asegurando unos trabajos que cumplan con los horarios en cuanto a ruidos y limpieza de escombros se refiere. Avisa a la comunidad de tu intención de hacer una reforma en tu casa. De esta manera, te evitarás problemas innecesarios.
  • El resultado de una reforma nunca es cómo lo esperas: si has planificado bien las obras, estudiado el espacio a reformar y elegido buenos materiales no debería haber problema alguno. Para evitar resultados que no concuerdan con lo pactado es importante contar con la presencia de un arquitecto para que elabore diferentes planos de la reforma. Esta figura profesional es sumamente importante. Su experiencia y profesionalidad te servirá en todo momento para recibir el mejor asesoramiento posible ante posibles imprevistos.

Dí adiós al miedo a hacer reformas

Por suerte, el sector de la construcción ha cambiado considerablemente. Los profesionales de verdad existen. Solo es cuestión de saber dar con ellos. Para que una reforma no sea un total desastre necesita de planificación previa. Ahí es donde tu presencia tiene un valor importante. Una vez acordados todos los trabajos ya no es necesario que estés pendiente de la obra a todas horas. Confía en los profesionales que has contratado y deja que hagan su trabajo.

Para evitar el miedo a hacer una reforma integral es fundamental la confianza. Pregunta todo lo que necesites saber y no te quedes con dudas. Al fin y al cabo estás pagando por un servicio que implica mejorar tu calidad de vida y la de toda tu familia. Dí adiós a tus miedos:

  1. Analizando tus nuevas necesidades y decidiendo qué trabajos son más urgentes.
  2. Elige la mejor época del año para hacer obras. En invierno las molestias acústicas son menores, ya que las ventanas permanecen cerradas. Sin embargo, los trabajos con pintura o cola se demorarán más tiempo en su proceso de secado.
  3. Averigua qué permisos necesitas y a qué subvenciones te puedes acoger si las hubiera.
  4. Decide dónde vas a vivir durante las obras en el caso de que tengas esa opción.
  5. Habla con el presidente de la comunidad para minimizar los problemas a tus vecinos. Pon carteles informativos con la fecha del inicio de la reforma. Por último, procura proteger todas las zonas comunes y de paso con cartones.
  6. Aprovecha para hacer limpieza de armarios si tienes que vaciarlos para hacer la reforma. Pide a la empresa que contrates que protejan las paredes, puertas, ventanas, electrodomésticos y muebles antes de empezar a trabajar.
  7. Compara presupuestos y busca trabajos recientes de las empresas elegidas para trabajar. Quédate con aquella que se ajuste mejor a tu presupuesto teniendo en cuenta su experiencia y profesionalidad. No olvides que lo barato podría salir a la larga demasiado caro.

 

Reformas en una vivienda antigua

La rehabilitación y reforma en una vivienda antigua es una idea cada vez más cotidiana para aquellas personas que no pueden permitirse una casa de obra nueva. Esta opción está muy valorada por los buenos resultados que aporta siempre y cuando vayas aconsejado por especialistas que te vayan haciendo el camino más fácil.

El cambio que experimentarás con el antes y después de la vivienda te dejará maravillado porque con unos retoques y buenas decisiones disfrutarás de una casa como nueva, por mucho menos dinero. Contarás con una casa diseñada completamente a tu gusto pero con la esencia de una casa antigua.

Muchos aspectos podrán llevarte a lanzarte a la piscina y adquirir una vivienda antigua o darle un nuevo uso a una con la que ya contaras. Estos pueden ser algunos de ellos:

  1. Menor precio y menos impuestos

El precio a pagar será mucho menor que una vivienda de obra nueva. También es probable que ya esté libre de cargas al ser más antigua. Por otro lado los impuestos que se deben de pagar al adquirir una vivienda serán mucho menores ya que la vivienda es más económica. Se tendrá en cuenta para calcular los impuestos el valor de la vivienda antes de ser reformada.

 

  1. Se trata de una vivienda hecha completamente para ti

Estará hecha a tu medida y gustos. Los espacios y estancias estarán diseñados conforme a tus necesidades y podrás sentirte libre a la hora de proyectarlos.

Dependiendo de lo que estés buscando podrás unir habitaciones, compartimentarla más, dejar espacios diáfanos, etc. Tendrás vía libre para tus ideas.

 

  1. Estarás haciendo una inversión para el futuro

Si en un futuro decides cambiar y vender la casa, su precio de mercado se habrá revalorizado. Por lo tanto esta inversión no caerá en saco roto.

 

 

También hay que advertir que esto no será una tarea sencilla y es importante tener en cuenta determinados puntos a la hora de contratar a un arquitecto y comenzar con la reforma.

 

  1. Planificación

Es aconsejable contar con un equipo que se encargue de la reforma de manera integral, preferiblemente con uno que pueda encargarse tanto de la reforma más técnica como de la parte de decoración y mobiliario. Así irán de la mano ambos aspectos y te facilitarán mucho la reforma.

Te recomendamos que tengas bien definido lo que deseas hacer, tómate tu tiempo. Recopila las ideas, los acabados que te interesan, tu estilo. Una vez que tengas la idea general tu equipo elaborará un proyecto. Es recomendable que el presupuesto sea muy detallado y esté bien desglosado todo lo que va a incluir para que luego no surjan imprevistos. Siempre mira más allá de los presupuestos a la hora de elegir a un buen profesional, elige al que te de más confianza, no solo te dejes guiar por el más económico. Contar con un buen equipo te asegurará tener todas las licencias, formularios y demás papeleos en línea.

  1. Análisis de la estructura

Es un punto fundamental en la reforma de una vivienda antigua. Debemos consultar con un técnico el estado de la vivienda y asegurarnos que cumple con la normativa. El arquitecto tratará de conservar el encanto de vigas de madera, de muros de carga. Nos guiará para confirmar que no tengan que reforzar el forjado o pilares.

 

  1. Estudiar el aislamiento de la vivienda

Es un buen momento para invertir en confort para tu hogar. Cambiar puertas y ventanas puede convertirse en uno de los puntos más caros de la vivienda pero no lo veas como un despilfarro, sino como una inversión para el futuro, se convertirá en un ahorro en climatización.

Hacer un estudio previo del estado de la vivienda es importante, cada una es un caso diferente; revisión de muros, tejado, conductos, persianas, puertas y ventanas.

Para mejorar el aislamiento en una vivienda ya construida hay múltiples técnicas:

  • Aislamiento térmico inyectado: cuando las paredes tienen cámaras de aire internas, se pueden rellenar con otros materiales y mejoren el aislamiento.
  • Aislamiento térmico gracias a trasdosados: Se trata de recubrir los muros con paneles para aislar. Normalmente paredes de celulosa, lana de roca, corcho, etc.
  • Puertas y ventanas: Escoge ventanas de doble acristalamiento y con rotura de puente térmico. Si además los marcos están deteriorados es el momento de cambiarlos. El hermetismo te garantizará confort en casa y que amortices tu inversión en poco tiempo.
  1. Revisión de las instalaciones

En la mayoría de los casos de una reforma en viviendas antiguas, las instalaciones están obsoletas. Antes se utilizaban otros materiales de peor calidad que si los mantenemos, a la larga nos pueden dar problemas. No esperes a ese momento y cámbialos cuanto antes. Las tuberías pueden ser de cobre o de hierro, en este caso las tuberías comienzan a picarse y a dar sabor al agua. Además no van a ir a mejor, aprovecha la envergadura de la obra y cambia las tuberías, puede ser que si obvias esta parte, unos meses después de haber terminado la reforma tengas que volver a empezar y ponerlo todo patas arriba de nuevo. En las instalaciones eléctricas puede pasar algo similar, al ser un cableado antiguo, puede estar desgastado y llegar a generarse un cortocircuito. Además, la instalación eléctrica que se colocaba antes, no está preparada para la alta demanda que se necesita en la actualidad.

Para todas estas reformas se recomienda siempre contar con la supervisión de un buen profesional que te de garantías porque puedes lamentarlo más tarde.

 

  1. Experimenta con los azulejos

Los azulejos están de moda, hasta hace poco los azulejos debían pasar desapercibidos pero esta tendencia ha cambiado por completo. Ahora hay una gran variedad de formas y tamaños y seguro que hay alguno que se adapta a ti. Esto le dará un toque de personalidad a tu hogar y es que los azulejos se adaptan a todas las estancias de la casa.

Utiliza tu imaginación para darle un aire renovador. Reviste paredes y rompe con la monotonía. Esto sumado a una buena decoración son todos los ingredientes para modernizar tu vivienda.

  1. Cuidado con las humedades

Las humedades son un problema muy recurrente en las casas que han estado deshabitadas durante un periodo largo de tiempo. Si este problema viene derivado por las tuberías, a la hora del cambio quedará solventado. El caso es que si proviene de filtraciones del exteriores, será conveniente estudiarlas para encontrar el foco. Es importante conocer el tipo de humedad que es y utilizar el tratamiento oportuno en cada caso.

  • Capilaridad: Cuando las humedades afectan a la base de los edificios por medio de vapor ascendente del sustrato que está construido. Suele ocurrir en sótanos, o en municipios muy húmedos, costeros o con mucha lluvia.
  • Condensación: Problemas generados por contacto constante con líquidos que finalmente causan problemas.
  • Filtración: Se produce cuando entra agua por el muro o pavimento. Es un problema bastante frecuente en terrazas, climas lluviosos.

Puedes terminar la obra con pinturas anti humedad u otros tratamientos también muy efectivos.

 

  1. Calidad de la iluminación

Conseguir un aire nuevo y renovado es sencillo si conseguimos una buena iluminación en la vivienda. Los puntos de luz deben estar ubicados de manera correcta en cada estancia asumiendo el papel que va a tomar y las necesidades de los ocupantes. Además proyectarlos con anterioridad de ayudará a ahorrar en la factura de la luz. Un truco puede ser jugar con los espejos para darle más luz y ampliar el tamaño de la estancia, aunque sea solo una sensación. Hay muchos consejos para darle más luminosidad a una zona como las pinturas claras, el color del mobiliario, la orientación, técnicas minimalistas, etc.

 

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