¿Cuánto dura una reforma integral?

Una de las principales preocupaciones de quien se mete en una reforma integral de una vivienda es, además del presupuesto, cuándo va a terminar. Saber cuánto dura una reforma integral es, por tanto, una de las principales dudas que tienen los propietarios de viviendas que quieren reformarlas. Sobre todo, los que viven en ellas, y que deben buscarse otra residencia mientras vayan a durar las obras.

Esta pregunta se repite insistentemente cuando se habla con las empresas encargadas de las reformas. Pero contestarlas es complicado, porque no hay un tiempo fijo. Cada reforma es un mundo, y para tener una fecha aproximada de finalización de las obras hay que tener en cuenta numerosos factores. Por tanto, no suelen responder a la ligera, sino después de hacer muchos cálculos. Y aun así, puede que se queden cortos y la obra se prolongue algo más de tiempo. Sobre todo si surgen inconvenientes que retrasan las obras o hay algún desajuste entre los equipos de trabajo. ¿Qué hay que tener en cuenta para saber aproximadamente cuánto dura una reforma integral?

Cuánto dura una reforma integral: qué hay que tener en cuenta

Evidentemente, uno de los factores más importantes para calcular cuánto dura una reforma integral es la superficie total a reformar. Cuanto más grande sea el piso o casa a remodelar, más tiempo se tardará en terminal la obra. En general, la reforma completa de un piso de unos 100 metros cuadrados puede durar entre tres y cuatro meses. Pero si la reforma a conciencia solo se va a hacer en algunas estancias de la casa, como por ejemplo, el baño, el plazo puede reducirse a tres o cuatro semanas. Incluso menos.

Otro de los factores que hay que tener en cuenta para calcular cuánto dura una reforma integral es la cantidad de operaciones a realizar. No dura lo mismo una reforma en la que hay que cambiar el suelo y pintar paredes y techo que otra en la que además haya que cambiar la instalación de la calefacción y además reparar un tejado. Evidentemente, en el primer caso la reforma durará menos tiempo.

En el caso que las obras tengan que realizarlas distintas cuadrillas de operarios también será importante conocer cuánto tiempo calcula cada una aproximadamente que tardará en hacer su parte. Por supuesto, también hay que saber si pueden trabajar dos o más grupos realizando reformas en paralelo en la misma vivienda. O si van a dejar mucho hueco desde que un grupo termine sus tareas hasta que entre el siguiente que esperaba para poder continuar.

Entregas y tiempos de secado

Como hemos comentado, conocer cuánto dura una reforma integral es bastante complicado. Este cálculo no se lleva a cabo mediante ninguna ciencia exacta, lo que puede dar como resultado un retraso en las obras. De hecho es habitual que haya alguno. Aunque en muchos casos es muy ligero, ya que los plazos no suelen irse más allá de una o dos semanas extra. Pero en otros la obra se retrasa mucho más de lo previsto, fundamentalmente cuando se dan situaciones muy concretas.

La primera situación puede darse cuando hay retrasos en la entrega de los materiales con los que se tiene que llevar a cabo la obra. Sobre todo con los que implica un trabajo ajeno a la obra. Por ejemplo, rodapiés de madera de una longitud determinada. O la encimera y los muebles de la cocina. Normalmente se entregan entre uno y dos meses después del encargo, y si no se tiene esto en cuenta, la obra puede quedar parada varios días hasta que llegue lo que se necesita para continuar.

Los tiempos de secado de los materiales después de aplicarse también influyen. Específicamente, los de los materiales de albañilería: cemento, hormigón, etc. El tiempo que tardan en secar depende de muchas variables. Por ejemplo, el grosor de la capa de dichos materiales, la ventilación que haya donde se han echado o el nivel de humedad del ambiente y la temperatura. Estos materiales deben estar completamente secos para poder seguir con otras partes de la obra, como el pintado de paredes. Hay que esperar hasta que así sea. En ocasiones hay que armarse de paciencia, porque un tiempo de secado que se calculaba en diez días se transforma en tres semanas por culpa de una semana de lluvia.

Tamaño de equipos y estructuras

También hay que tener en cuenta el tamaño que tienen los equipos de trabajo. Fundamentalmente para que no se estorben entre sí. Especialmente, en el caso de reformas entre pisos pequeños. A veces pueden trabajar en una misma reforma dos o más equipos de operarios, por lo que hay que evitar meter mucha gente a la vez en una vivienda en obras. En general, un equipo de unas tres personas es suficiente para realizar cada una de las tareas de una reforma. Cuando los equipos se sobredimensionan en personal, pueden dificultar y retrasarse ellos y a los demás, dejando al propietario de la vivienda con la duda de cuánto va a durar la reforma.

Por último, un factor que suele retrasar la obra, aunque es muy raro que se produzca, es la aparición de problemas en la estructura del edificio en el que se encuentra la vivienda. Su aparición obliga generalmente a detener las obras hasta que se puede solucionar, lo que retrasa su final. Si se da este problema, una vez solucionado el problema hay que esperar a que un experto revise si está solucionado para poder continuar.

También hay que tener en cuenta los tiempos relacionados con las peticiones de permisos de obras en el Ayuntamiento. Normalmente, si se encarga de realizar este tipo de gestiones una empresa de reformas no suele haber mayores problemas con los tiempos, puesto que salvo raras excepciones los tienen controlados. Pero puede darse algún problema que retrase la concesión de la licencia unos días, así que hay que tenerlo previsto también para que no interfiera.

Cambios de opinión y dudas

Pero la obra también puede verse retrasada por otros factores, relacionadas sobre todo con las dudas y los cambios de opinión. Si el propietario de la vivienda no está completamente de acuerdo con determinadas sugerencias o actuaciones, puede que decida hacer cambios en mitad de la obra. Además, la aparición de problemas con materiales, tiempos de secado, problemas estructurales u otros inconvenientes puede llevar a tener que realizar cambios de última hora, que dificultan además saber cuánto dura una reforma integral.

Estos cambios también pueden deberse a una variación de opinión del propietario de la vivienda. En todo caso, las demoras producidas por estos cambios del propietario no serán achacables a la empresa dedicada a la realización de las obras. Para evitar estas contingencias, lo mejor será que la empresa de las obras establezca hasta donde pueden llegar estos cambios en el contrato inicial. Así podrá prever un retraso de unos días que pueden provocar. Si después no hay cambios y la obra se entrega antes de lo previsto, mucho mejor. El cliente quedará mucho más satisfecho. Además, estos días de cálculo extra pueden servir para cubrir otro tipo de contingencias.

En cualquier caso, es conveniente hablar con el cliente antes de comenzar la obra y tratar de evitar que se quede con dudas cuando se firme el contrato. Para ello, la empresa de reformas que se vaya a encargar de todo debe designar un jefe de obra, su interlocutor con él, que le guíe en el proceso de toma de decisiones y sepa aconsejarle cuando le surja alguna duda.

Reforma integral de restaurante, consejos

Ningún restaurante es igual a otro. Ni siquiera los que pertenecen a la misma franquicia. Cada uno tiene sus particularidades, su tipo de clientela, sus ritmos, sus dimensiones y ocupación de los espacios, etc. Por tanto, las reformas de restaurantes no son algo que se pueda estandarizar. Cada una es un mundo, y debe planificarse cuidadosamente y de manera personalizada.

Por eso, antes de comenzar con las obras, e incluso antes de estudiar cómo debe ser la obra, hay que tener en cuenta varios aspectos. También hay que observar la “vida” que tiene el restaurante. Porque todo influirá en su reforma y en el aspecto, estilo y disposición de mesas y espacios que tendrá tras la reforma. Pero como siempre, los dos primeros consejos son obvios. El primero es contratar una empresa especializada en reformas integrales. Preferiblemente, que tenga experiencia en reformas de restaurantes u otros establecimientos de hostelería similares.

El segundo es abrir las puertas del restaurante a la empresa para que puedan estudiarlo al milímetro. Y por supuesto, mantener un diálogo y un contacto fluido con los responsables de la obra. Tanto con el arquitecto encargado de planificar la reforma como con el jefe de obra. Así no solo conseguirás reducir al mínimo los dolores de cabeza y los problemas durante la obra. También los que aparecen después, porque una mejor comunicación incide en una menor tasa de desperfectos y fallos. Como plus, también conseguirás rebajar el tiempo que tardará en terminar la reforma, porque todo el mundo tendrá claro todo lo que necesita saber para hacer su trabajo. Pero veamos qué otros consejos pueden resultarte de utilidad de cara a las reformas de restaurantes.

Reformas de restaurantes: antes de ejecutar, estudiar

Como hemos comentado, cada restaurante es un mundo con su vida propia. Por ello, es importante conocer todos sus detalles y modus operandi antes de planificar una reforma. Para ello lo mejor es abrir las puertas del restaurante a los expertos en diseñar y planificar la reforma. Así podrán ver no solo como es, su atmósfera y distribución. También podrán ver cómo está organizado y distribuido el trabajo en cocinas, la separación entre mesas, el estado y prestaciones de los aseos, etc.

En este punto también es importante que los planificadores de la reforma estén un tiempo en el restaurante en pleno servicio de comida o de cena. Así podrán hacerse una idea de su nivel de ocupación, de la ruta que siguen trabajadores y clientes para llegar a distintos puntos del restaurante o las necesidades que tiene cada equipo de trabajo. Todos estos datos son bastante más relevantes de lo que parece, y deben valorarse y estudiarse para planificar la reforma.

En este punto es también imprescindible la contratación de un diseñador de interiores para ayudar a definir y diseñar el estilo del restaurante, así como todo lo relacionado con lo que irá en el interior del establecimiento que no sean las cocinas: mobiliario, textiles, elementos decorativos, etc. Incluso aunque el restaurante sea parte de una franquicia. En este caso es posible que las reformas de sus restaurantes deban cumplir una serie de requisitos de uniformidad en cuanto a estilo, colores, materiales o mobiliario. Cuando sea así es probable que la empresa matriz sea la que se encargue de todo lo relacionado con su decoración e interiorismo. Incluso puede que cuente con una empresa de reformas ya contratada para efectuar reformas de restaurantes que pertenezcan a la cadena. Gracias a esto, los quebraderos de cabeza serán menores.

Tras el estudio, planificación y diseño

Una vez recopilados todos los datos sobre la vida del restaurante, llega la hora de sentarse a hablar con los propietarios para comenzar a diseñar y planificar la obra. Siempre debe incluirse en los planes al propietario del restaurante. El diálogo con él debe ser constante y continuo, y nunca se le debe forzar a aceptar cosas que no quiera. En casos en los que se vean como necesarias, se le debe explicar con detalle por qué se ve un cambio o modificación como necesario o imprescindible. Así contará con los datos necesarios para comprender el cambio y será menos reacio a consentirlo.

Los planos y todos los documentos en los que se detalle el proceso de reforma serán lo más claros posible. Además, se explicará cada paso al propietario del restaurante con todo lujo de detalles. Lo mismo debe hacerse cada vez que surja un problema en la obra, o cuando haya que hacer algún cambio en los planes iniciales. Asimismo, cuanto antes se aborden estos problemas, mejor. Menos tiempo se perderá en el proceso.

Consejos para reformas de restaurantes: cocinas

Aunque el grueso de la actividad de un restaurante de cara al exterior se lleva a cabo en la sala, hay dos espacios sin los que no sería posible la existencia de un restaurante. Sobre todo, de la cocina, que debe cumplir obligatoriamente una serie de requisitos.

Así, es importante recordar que las paredes de la cocina deben estar cubiertas por materiales impermeables que puedan limpiarse y desinfectarse con facilidad. Por ejemplo, con azulejos. En cuanto al suelo, debe estar cubierto por un material liso y que evite los resbalones. También debe poder limpiarse y desinfectase con facilidad. Los techos han de ser lisos y de color claro, y es importante que la pintura que se utilice para decorarlos sea lavable, para facilitar su limpieza.

Además, hay que cuidar especialmente la distribución de los electrodomésticos y de los espacios en los que se trabaja con alimentos. A ello contribuirá también la elección de la maquinaria de cocina que se utilizará para la elaboración de los platos, algo que no debe descuidarse. Hay establecimientos y fabricantes de este tipo de equipamiento enfocados especialmente a la hostelería, con los que se puede trabajar a la hora de emprender reformas en los restaurantes. Así, consultar con ellos la elección de las máquinas necesarias con los planos de la reforma del restaurante en la mano puede facilitar la elección de los más adecuados en cada caso.

Hay que prestar mucha atención también a los huecos destinados a la ventilación, que deben estar protegidos para evitar la entrada de insectos. Los desagües también han de protegerse con rejillas, y estar preparados para que no entren olores a la cocina. En ella tiene que haber instalaciones de agua caliente y fría, un lavamanos de accionado automático y una campana especial para hostelería que se encargue de la extracción de humos y vapor.

Aparte de estas consideraciones obligatorias, también hay otros puntos que se pueden tener en cuenta para la reforma. Por ejemplo, en restaurantes que quieran dar mucha importancia a la cocina y que tengan platos que gocen de gran aceptación entre sus comensales. También, aunque con cierto cuidado, en los locales que quieran ofrecer transparencia sobre cómo elaboran los platos, se puede, si es posible, abrir la cocina a la sala. Para ello se separarán ambas estancias con un cristal blindado, colocado a media altura. Este permitirá ver cómo se cocina, pero sin que se vez la parte inferior de la cocina.

interior of modern restaurant in classic style

Los baños del restaurante

Al igual que las cocinas, los baños de los restaurantes deben cumplir diversos requisitos para que el restaurante pueda funcionar. Entre ellas está la obligatoriedad de contar con lavamanos dotados de agua fría y caliente. Además, tiene que haber al menos un baño para las mujeres y otro para los hombres. En ambos baños tendrá que haber al menos un inodoro y un lavabo. Si hay más de un inodoro, estarán todos separados entre sí, y contarán con una puerta para mayor intimidad. No hay que olvidar que los aseos tienen que contar con algún tipo de ventilación.

Preferiblemente esta será natural, pero si no es posible se deberá instalar un sistema de extracción de olores. Es decir, un sistema de ventilación forzada. Otro punto importante es que los baños de un restaurante no pueden contar con comunicación directa con zonas donde se estén manipulando alimentos, como la cocina. Es un punto importante a la hora de abordar reformas de restaurantes.

La sala de comidas del restaurante

La sala del restaurante es el punto en el que los comensales degustan los platos, y el que probablemente, junto con la comida, hace que estos se decidan por entrar o no al restaurante. Su atmósfera es uno de los ingredientes que pueden hacerles repetir visita en el futuro. Por eso hay que cuidarla al máximo en la reforma. Para ello hay diversos elementos que deben estudiarse cuidadosamente. Entre ellos, los colores. No solo los de las mesas y los textiles. Incluso los de los revestimientos. Hay que elegirlos con cuidado, pensando en conseguir un ambiente agradable y cómodo para los clientes. Eso sí, los tonos elegidos para cada elemento deben ir en consonancia con la imagen corporativa del establecimiento.

También hay que tener cuidado con la separación entre las distintas mesas, y cuidar que cada comensal tenga el espacio necesario para estar cómodo y no sentirse agobiado. Este puede ser un punto de fricción entre los diseñadores de interiores ala hora de abordar la elección y distribución del mobiliario. Es algo que toca explicar a muchos propietarios en reformas de restaurantes. En ocasiones es mejor sacrificar una o dos mesas para que todos los comensales puedan moverse por el restaurante sin estorbos. También para evitar tener que comer apretujados unos con otros. De lo contrario, la sensación de confort que se busca al comer en un restaurante puede caer drásticamente.

Otro de los aspectos que hay que vigilar en la sala de comidas es el ruido. No precisamente el de los comensales cuando comen, sino el que viene de la cocina. En la mayoría de restaurantes, las cocinas son bastante ruidosas, tanto por las conversaciones que hay que mantener como por el tipo de trabajo que se desarrolla en ellas. En casos en los que sea así y el ruido de la cocina se escuche en la sala de comidas, es aconsejable aprovechar las reformas de restaurantes para insonorizar la cocina. Para ello se pueden instalar placas de materiales aislantes en sus paredes.

Barra separada de la sala y espacio infantil

En muchos restaurantes hay una separación entre la zona de comidas y una pequeña zona de bar. De esta manera, quienes lleguen al restaurante antes de la hora de su reserva, o los que tengan que esperar a otros comensales cuentan con un espacio agradable e independiente para poder hacerlo. Obviamente, hacer esto es más sencillo si el local es de grandes dimensiones. No obstante, en prácticamente cualquier restaurante se puede instalar una pequeña barra con algunas sillas altas y alguna mesa más baja para esperar con tranquilidad. La barra también puede incorporar un servicio de bar, para ofrecer algunas bebidas y aperitivos mientras dure la espera.

En caso de que la zona de barra esté en un local grande, se puede plantear que se convierta incluso en un bar con su propia entidad, y en el que además de bebidas se pueden ofrecer platos sencillos para tomar de forma más informal que dentro del restaurante.

Otro de los puntos a estudiar es el tipo de comensales del restaurante. Si son parejas en una cena romántica o directivos y profesionales a la hora de comer, habrá que planificar ambientes para que ambos estén a gusto. En el caso de los primeros agradecerán una atmósfera cálida y acogedora, para lo que habrá que jugar con los colores. Pero también con los detalles en las mesas. Por ejemplo, colocando lamparitas pequeñas y de luz cálida. En el caso de los profesionales, en muchas ocasiones aprovechan las comidas para cerrar acuerdos de trabajo o negocios.

Por lo tanto precisan un ambiente más privado. Para proporcionárselo es recomendable, si es posible, crear una zona con uno o dos reservados, que puedan aislarse del resto de la sala mediante puertas correderas. Así, cuando no se utilicen para reuniones privadas, se podrán abrir al resto del restaurante y utilizarse con normalidad.

Pero si quienes acuden al restaurante son familias con niños, todos agradecerán que los pequeños cuenten con un espacio para ellos en un rincón agradable y a la vista de toda la sala en la que puedan entretenerse. Con algunas pizarras y espacio para pintar, mesas y sillas de su tamaño e incluso algún juguete sencillo. Así todos estarán más relajados: los niños podrán moverse después de terminar de comer y los padres podrán terminar tranquilamente su comida y estar un rato de sobremesa mientras vigilan a sus pequeños.

Mitos de una reforma integral

El paso del tiempo no solo afecta al estado de una vivienda, sino que también hace que las necesidades de una familia cambien. La llegada de un nuevo miembro, una mascota, así como el cambio de hábitos nos obligan a adaptarnos a la nueva situación. Hacer una reforma integral puede llegar a suponer muchos miedos. Algunos de ellos son solo mitos que no te deberían asustar.

¿Por qué nos dan pánico las reformas?

Muchas personas confiesan no se animan a mejorar el estado de su casa por miedo a hacer una reforma integral. Lo cierto es que esta es una decisión nada fácil de tomar, pero que, sin embargo puede traerte muchas satisfacciones. Por lo general, los miedos más habituales al contratar una reforma son:

  1. Miedo a dar con malos profesionales: para que esto no suceda debes ser sumamente cuidadoso a la hora de contratar a las personas responsables de tu reforma. Busca siempre profesionales cualificados como nosotros. Busca recomendaciones y pide consejo a amigos o familiares que hayan trabajado antes con ellos. Por último, no te fíes de aquellas empresas con precios sospechosamente bajos. Esto puede ser sinónimo de una mala calidad en materiales, así como en la elección de su equipo de trabajo.
  2. Miedo a que las obras se eternicen: cuando una empresa no cuenta con la profesionalidad necesaria para realizar bien su trabajo, es cuando empiezan a surgir retrasos y obras fuera de plazo. Esto no va a suceder si contratas a una empresa de confianza y con años de experiencia a sus espaldas. Trabajar con buenos profesionales es una garantía, ya que su nivel de competencia le permitirá cumplir desde el principio con tanto con los plazos, como con el presupuesto establecido.
  3. Miedo a que tu vida privada se desestabilice: por todos es bien sabido que hacer una reforma integral va a suponer un trastorno en la vida de cualquiera. El problema surge cuando las personas a su cargo realizan una mala gestión de los imprevistos. Estos cambios inesperados son los que más pueden hacer que tu vida privada se resienta. Sin embargo, no deberían de dejar de ser una anécdota si trabajas con los profesionales adecuados.
  4. Miedo a que sea muy caro: estamos ante una inversión que no debería darte miedo. Para evitar sorpresas en el coste final de las obras lo más recomendable es que compares varios presupuestos y descartes aquellos con precios poco justificados. Por ejemplo, si un profesional es más caro que el otro averigua si es porque utiliza materiales de mejor calidad o porque tiene más experiencia en el sector. Todos estos detalles te ayudarán a controlar el presupuesto de tu reforma.

Mitos de hacer una reforma integral

Ya hemos visto los miedos más habituales a la hora de contratar una reforma. Muchos de ellos vienen generados por una serie de mitos que no se harán realidad. Estos son los mitos más comunes a la hora de hacer una reforma:

  • Con una reforma pierdo superficie útil: A no ser que vayas a mejorar el aislamiento de las paredes o a revestir elementos como pilares o columnas, una reforma no implica perder metros cuadrados útiles. Es más. Hacer obras en casa incluso puede suponer ampliar tu espacio por medio de la eliminación de tabiques innecesarios o aprovechando, cerrando una terraza o aprovechando los techos altos para hacer un altillo.
  • Una reforma implica perder dinero: esto no tiene por qué ser así siempre y cuando hagas tu reforma con una empresa especializada. Las reformas bien hechas son más bien una inversión de la que sacar partido con el paso del tiempo. Las viviendas reformadas se revalorizan a la hora de venderlas o ponerlas en alquiler. Por lo tanto, no estás perdiendo dinero. Si a esto le sumas que hoy día, muchas reformas mejoran la eficiencia de tu casa no solo estarás ganando en comodidad, sino también en ahorro energético.
  • Las reformas son muy molestas para mí y para los vecinos: contratando a buenos profesionales te estarás asegurando unos trabajos que cumplan con los horarios en cuanto a ruidos y limpieza de escombros se refiere. Avisa a la comunidad de tu intención de hacer una reforma en tu casa. De esta manera, te evitarás problemas innecesarios.
  • El resultado de una reforma nunca es cómo lo esperas: si has planificado bien las obras, estudiado el espacio a reformar y elegido buenos materiales no debería haber problema alguno. Para evitar resultados que no concuerdan con lo pactado es importante contar con la presencia de un arquitecto para que elabore diferentes planos de la reforma. Esta figura profesional es sumamente importante. Su experiencia y profesionalidad te servirá en todo momento para recibir el mejor asesoramiento posible ante posibles imprevistos.

Dí adiós al miedo a hacer reformas

Por suerte, el sector de la construcción ha cambiado considerablemente. Los profesionales de verdad existen. Solo es cuestión de saber dar con ellos. Para que una reforma no sea un total desastre necesita de planificación previa. Ahí es donde tu presencia tiene un valor importante. Una vez acordados todos los trabajos ya no es necesario que estés pendiente de la obra a todas horas. Confía en los profesionales que has contratado y deja que hagan su trabajo.

Para evitar el miedo a hacer una reforma integral es fundamental la confianza. Pregunta todo lo que necesites saber y no te quedes con dudas. Al fin y al cabo estás pagando por un servicio que implica mejorar tu calidad de vida y la de toda tu familia. Dí adiós a tus miedos:

  1. Analizando tus nuevas necesidades y decidiendo qué trabajos son más urgentes.
  2. Elige la mejor época del año para hacer obras. En invierno las molestias acústicas son menores, ya que las ventanas permanecen cerradas. Sin embargo, los trabajos con pintura o cola se demorarán más tiempo en su proceso de secado.
  3. Averigua qué permisos necesitas y a qué subvenciones te puedes acoger si las hubiera.
  4. Decide dónde vas a vivir durante las obras en el caso de que tengas esa opción.
  5. Habla con el presidente de la comunidad para minimizar los problemas a tus vecinos. Pon carteles informativos con la fecha del inicio de la reforma. Por último, procura proteger todas las zonas comunes y de paso con cartones.
  6. Aprovecha para hacer limpieza de armarios si tienes que vaciarlos para hacer la reforma. Pide a la empresa que contrates que protejan las paredes, puertas, ventanas, electrodomésticos y muebles antes de empezar a trabajar.
  7. Compara presupuestos y busca trabajos recientes de las empresas elegidas para trabajar. Quédate con aquella que se ajuste mejor a tu presupuesto teniendo en cuenta su experiencia y profesionalidad. No olvides que lo barato podría salir a la larga demasiado caro.

 

¿Necesitas presupuesto para una reforma integral?

El desconocimiento de los pasos a seguir como la incertidumbre  en relación al coste de una reforma en su vivienda, los tiempos o la elección de la empresa a contratar son principalmente los motivos que demoran la toma de una decisión en relación a la reforma de su vivienda. Si te preguntas qué es aquello que necesitas tener en cuenta para solicitar presupuesto para una reforma, en este artículo te ayudamos:

¿Lleva tiempo planeando hacer una reforma integral o parcial de su  vivienda? ¿La incertidumbre en cuanto al precio de una reforma parcial o integral y los plazos de ejecución no le dejan avanzar?

Necesito presupuesto para una reforma, ¿qué debo valorar?

Lo primero es dejarse asesorar por un equipo de profesionales que te informarán con amplia experiencia y, en función a sus prioridades, te orientarán en las partes a reformar, tras valorar su presupuesto y visitar la vivienda.

¿Reforma integral barata o reforma parcial de su vivienda?

Para tomar la mejor elección se debe valorar el estado actual de la vivienda y el presupuesto que se puede destinar a la reforma.

  • Reforma Integral

La característica principal de una reforma integral es la reforma del conjunto de toda la vivienda.

La Real Academia Española define la palabra integral como «lo global y total». Basándonos en este concepto, podemos decir que la reforma integral de una vivienda es una obra que incluye todas las habitaciones, baños, cocina, salón , jardín, etc. Es decir, que incluye la reforma de todas las estancias de la vivienda.

También se debe valorar que todas las instalaciones eléctricas, de fontanería y de climatización probablemente estén obsoletas o bien tengan que adaptarse a la nueva distribución.

Calcular presupuesto reforma integral

 

  • Reforma Parcial

Como bien dice el nombre, una reforma parcial se aplica cuando se quiere reformar exclusivamente una parte de la vivienda, pero no en su integridad.

Para la realización de una reforma la forma más aconsejable es contactar con una empresa especializada en reformas:

Contacta con una buena empresa de reformas, estudio de arquitectura o empresa constructora. Un buen equipo de profesionales con experiencia valorará las partes a reformar y, según el presupuesto asignado, optimizará todos los procesos, ya sea en coste o en tiempo de ejecución. Siempre optimizando las mejores calidades y los aspectos técnicos a tener en cuenta.

Define el  presupuesto que quieres asignar a la reforma de tu viviendaCon el asesoramiento de un equipo profesional y ya con una orientación de las prioridades o partes a reformar, deberás definir si quieres proceder con una reforma parcial de su vivienda barata, o bien, con una reforma integral.

En relación a las prioridades, nuestro equipo técnico le asesorará en relación a si es recomendable modificar la distribución de la vivienda. Por ejemplo, si la eliminación de tabiques es viable o no, si las instalaciones deben actualizarse o si la instalación eléctrica debería renovarse o bien modificarse en caso de redistribuir la vivienda, entre otros aspectos. Nuestra recomendación es siempre dejarse asesorar por un equipo profesional para valorar el estado de la vivienda y así asignar el presupuesto disponible priorizando las partes y optimizando el resultado.

Proyecto de arquitectura: Con el plano de estado actual de la vivienda el arquitecto proyectará el plano del estado reformado de la vivienda. Si la reforma requiere licencia es imprescindible presentar el proyecto técnico de arquitectura conjuntamente con el detalle de las mediciones, donde se detallan las mediciones exactas de las partes a reformar, materiales, etc. Todo ello desglosado por capítulos y totalmente definidas.

Presupuesto de reformas:  Con las mediciones, la empresa de reformas realizará un presupuesto de reforma según las medidas y materiales detallados. El presupuesto de reforma se organiza por capítulos  y partidas  totalmente desglosados y ofrece la opción de modificación de alguna de las partes según las necesidades del cliente, es decir un presupuesto de reforma correctamente redactado detalla el coste concreto de cada parte.

Permisos para reforma

La dimensión de la reforma, es decir, si es parcial o una reforma integral, determinará las licencias administrativas y  los permisos que necesitamos para llevarla a cabo.

La distinción de obra menor u obra mayor, definirá el tipo de licencia a solicitar:

Permisos de obra mayor

Se consideran obra mayor las obras de nueva planta, de ampliación de superficie, de altura o volumen y de edificaciones existentes, así como las reformas y rehabilitaciones integrales; también de edificaciones antiguas. Todas precisan un permiso concreto, la licencia de obra mayor.

Si los trabajos implican modificación de usos en la vivienda, al igual que si afectan, modifican o incurren en elementos comunes del edificio, elementos estructurales, condiciones de seguridad y ubicación de conductos generales de saneamiento vertical, aspecto de fachada o ventilación, también tienen consideración de obra mayor.

 

Permisos de obra menor

Se consideran obras menores aquellas intervenciones caracterizadas por su sencillez técnica y escasa o nula modificación estructural. Se deben realizar con la licencia de obra menor.

En el caso de las obras menores, cuando solo afectan a los acabados de la vivienda, bastará con los permisos de carácter informativo.

Cómo afrontar la reforma integral de tu local

A la hora de comenzar un nuevo negocio, hay muchas decisiones que tomar. Dependiendo del producto o servicio que vayas a ofrecer, habrá que contar con un local adecuado a la actividad que quieras desarrollar. Hoy te damos una serie de consejos y directrices para saber cómo afrontar la reforma de tu local.

Lo primero es lo primero

No debemos olvidar cómo afectan las normativas urbanísticas (diferentes en cada ayuntamiento) respecto a las dimensiones mínimas del local, necesidad o no de aislamiento acústico, normativa de accesibilidad, etc., además de las normativas propias para obtener las diferentes licencias de la actividad.

Es muy probable que tengas que adecuar tu espacio ideal, ese en el que has decidido instalar tu negocio, y realizar una reforma para dejarlo a tu gusto.

Consejos a tener en cuenta para afrontar la reforma de tu local

  • Antes, durante o después de la reforma tendrás que ir a solicitar la licencia de apertura. Te pedirán un certificado redactado como técnico competente (arquitecto o ingeniero normalmente), en el que pone que cumples todos los requisitos necesarios. Así que lo recomendable es empezar por contratar un buen profesional de la arquitectura que sea experta en gestión de licencias de actividad.
  • Es aconsejable pedir junto a las ofertas de las diferentes empresas, un informe de las mismas donde puedas ver su volumen de facturación, el número de empleados o si están al corriente de pagos con hacienda y seguridad social, lo que puede ayudarte a situar a cada uno en su sitio. Te puede ayudar el técnico que tengas contratado, para realizar así una comparativa.
  • Guarda un 10% extra para imprevistos, así estarás preparado si en el desarrollo de la obra quieres hacer alguna modificación, o aparece alguna sorpresa con la que no contabas.
  • La seguridad es muy importante, y cuando eres la entidad promotora de una obra, es tu responsabilidad. Estás obligado a contratar a un coordinador de seguridad y salud durante el desarrollo de los trabajos, que te informará de todos los pasos necesarios en materia de seguridad. Hay empresas especializadas en este servicio, que se ocuparán de que todas las empresas y autónomos que intervengan en la obra cumplan los requisitos que exige la ley. No te saltes este punto en ningún caso, ya que la responsabilidad si hay un accidente grave puede conllevar penas que no te va a cubrir ningún seguro.

Estos han sido algunos de los consejos que te ofrecemos con el fin de obtener el mejor resultado en la reforma de tu local, esperamos que te hayan servido de ayuda y te guíen si te decides a abrir un negocio.

Reforma integral de la cocina

¿Te has dado cuenta de que una pequeña reforma no cumple con tus expectativas a la hora de mejorar tu cocina? Si estás decidido a realizar una reforma integral de la cocina y no sabes por dónde empezar, te damos estos valiosos consejos para que sepas todo lo que deberías tener en cuenta antes de comenzar el proceso.

Para conseguir la cocina de tus sueños, tendrás que organizarte y planearlo todo con anticipación. No te olvides de pedir presupuesto y consultar todos los costes y todas las opciones para que sepas en todo momento cuánto te vas a gastar.

Por dónde empezar

Decide qué estilo de cocina deseas buscando imágenes en Pinterest, Instagram, websites profesionales y otras páginas webs que puedan inspirarte. Cuando sepas lo que quieres, comprueba la viabilidad del espacio del que dispones y no te olvides de considerar el triángulo de trabajo, es decir, la distancia entre tu frigorífico, el fregadero y encimera/horno. A menudo se pasa por alto, pero un triángulo de trabajo bien colocado facilita el trabajo en la cocina cuando se tiene que cocinar.

A continuación, piensa dónde vas a colocar los electrodomésticos y cuánto tiempo se tardará aproximadamente en instalar toda la cocina nueva. Cuando lo tengas, divide cada tarea en términos de tiempo y costes, para que puedas hacer un seguimiento de tu presupuesto y cuánto tiempo tardará cada paso.

¡Ten paciencia con la reforma de la cocina! Deshacerte de la cocina existente puede ser rápido, pero es posible que no sea tan fácil reconstruirla, ya que tener problemas con enchufes, entregas y materiales es algo bastante común.

Cómo deshacerte de tu vieja cocina

Se recomienda pedir un contenedor de escombros para depositar todos los materiales no deseados y eliminar los desechos de manera más fácil. Puedes sacar todas las piezas sueltas de la cocina, incluidos los azulejos si es necesario, y luego recoger los escombros de tu casa para que no haya necesidad de levantar objetos pesados.

Por otro lado, también es una buena idea considerar la posibilidad de donar todo el material y electrodomésticos aprovechables a la caridad o venderlos.

¿Una reforma integral o una reforma parcial de vivienda?​

¿Lanzarse a una reforma integral o emprender una reforma parcial?

Si no has pensado suficiente en ello, puede que al hacerte la pregunta te hayas respondido sin duda que una reforma total. La reforma integral es el anhelo de cualquiera que quiera conseguir la casa de sus sueños y no haya pensado de verdad en ella.

Desde luego, una reforma integral es una forma rápida de conseguir esa casa de tus sueños. Pero empezar por una reforma parcial no quiere decir que renunciemos a ella.

Si reformamos la casa poco a poco, también podemos llegar a conseguirla. Y a veces, tomarnos tiempo para ello puede ser ventajoso.

El económico no es el único factor que determina una reforma. Sin embargo, no podemos engañarnos. Debemos admitir que es uno de los más condicionantes. Por ello, hemos decidido dedicar un apartado único a hablar del precio de una reforma de tipo parcial y del de la reforma integral de una vivienda.

En general, la reforma parcial cuesta más que la reforma integral. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el presupuesto necesario puede ser menor en el primer caso.

A la larga, si pretendemos reformar por completo una vivienda, la reforma integral o acometer el proyecto de una sola vez, nos costará menos. Los presupuestos de profesionales para una reforma integral pueden contar con descuentos, con ofertas o pueden presupuestarnos bajo un margen comercial menor, frente a los ofrecidos para una reforma parcial. La compra de materiales también puede tener descuento por cantidades más altas. Y todo ello puede abaratar el precio total de la reforma. No obstante, la inversión será muy alta.

Por eso, aunque a la larga cuesta algo más, es posible que debamos elegir una reforma parcial tras otra, hasta la reforma total. Si no disponemos de un presupuesto alto que cubra la integral y no queremos endeudarnos, podemos valorar como ventaja la reforma parcial que necesitará un presupuesto inmediato mucho menor. Y es posible que hasta nos demos cuenta de que no necesitábamos una integral para conseguir la casa de nuestros sueños.

Dijimos al comienzo que el anhelo de muchos es la reforma integral de la vivienda. Soñamos con una casa. Y creemos que tener esa casa soñada es posible solo con una reforma integral a nuestro gusto. Pero ¿es así?

Lo principal es tener claro por qué queremos reformar. ¿Qué queremos? Pero también ¿qué necesitamos?

Puede ser que la reforma esté destinada a abordar un problema de edad de la vivienda, reparar algo que no funciona o evitar que deje de hacerlo.

Puede ser también que el único objetivo de la reforma sea mejorar o adaptar la estética de la vivienda a nuestros gustos y deseos; por simple estética o por optimizar el espacio.

En cualquiera de los casos, hay que diferenciar qué necesitamos de qué deseamos. No se trata de renunciar a nuestros deseos, se trata de no mentirnos a nosotros mismos.

Otros costes de una reforma

Aunque el primer factor inconveniente de una reforma en el que pensamos es el del coste económico, cuando acabamos la obra lo que más comentamos es el tiempo que ha costado, las dificultades que hemos tenido o hasta los permisos que necesitamos para poder realizarla.

Si el tiempo que costará la reforma tenemos que vivir en la vivienda,  tendremos que valorar que eso será un inconveniente.

Aunque si vivimos en otro lugar durante la ejecución de la obra, también habrá que valorar posibles costes. En cualquier caso, hay que pensar en ello.

Durante la obra, algunos espacios van a quedar abolidos temporalmente.

El baño o la cocina pueden ser las zonas reformables que más inconvenientes presentan al tener que inutilizarlos temporalmente. Hay que pensar en buscar alternativas durante el tiempo de la reforma.

Para obras mayores, algo más que pintar una pared por ejemplo, necesitaremos permisos para hacer la reforma.

Aunque algunos ayuntamientos pueden solicitar pago económico por estos permisos, intentar pasar por encima de ellos puede ser un inconveniente mayor.

También lo hemos mencionado varias veces; pedir permiso a la comunidad es importante.

Se encuentre reflejado en los estatutos comunitarios o no, la educación y evitar posibles conflictos, nos obliga a comunicar las obras de reforma a los vecinos.

Reforma integral perfecta, consejos prácticos

Desde nuestra experiencia como empresa de reformas os vamos a dar unos consejos que os vendría bien tener en cuenta para el acondicionamiento integral de cuartos de baños y cocinas.

Aprende a ganar espacio en el baño

Si disponemos de un baño de pequeñas dimensiones, es recomendable ganar espacio y para ello es muy buena alternativa sustituir la bañera antigua por un plato de ducha. Dicha reforma es bastante completa, pero se consigue obtener más metros cuadrados libres. Otra de las opciones es suplir la puerta convencional por otra corredera y así conseguir ampliar el espacio para que permita una mayor movilidad.

Algunos baños cuentan con ventanas, lo que supone una mejor iluminación y ventilación en el baño, es cierto que muchos baños son interiores y no cuentan con ninguna fuente de iluminación natural. Los baños siempre han de contar con una iluminación general cenital, cuenten o no con ventanas, pero para lograr un baño mejor iluminado es recomendable colocar iluminación puntual en los espejos, en forma de apliques, y, en el caso de baños grandes, iluminación de acentuación en la ducha.

El espejo puede parecer que tiene poca transcendencia en el diseño de un baño, pero en realidad es una decisión esencial para realizar la reformar. La dimensión del espejo es una de las mejores soluciones para hacer menos agobiante un baño pequeño o crear un espacio más espectacular en un baño de grandes dimensiones. Por ello debe elegirse con cuidado, atendiendo al tamaño del baño, iluminación y por supuesto de la altura de quien lo vaya a utilizar.

En muchas ocasiones se suele caer en el mismo error, sobre todo cuando es un baño para un niño, al utilizar muchos colores ¡Cuidado! Por ello nuestro consejo es que utilices colores neutros, como los tonos blancos y grises e introducir en algún caso de forma puntual un color más llamativo. No es recomendable colocar todas las paredes de un baño del mismo color. Otro consejo sencillo sería usar el blanco en paredes y techos, tonos más oscuros en los suelos.

Cocina: la importancia del almacenamiento

Para reformar una cocina primeramente se debe asegurar el “triángulo de trabajo”, con ello nos referimos que a la zona donde se cocina sea de fácil acceso (placa de cocción, nevera y fregadero). Al diseñar las reformas integrales de una casa hay que prever antes si el nuevo diseño va a ser el apropiado.

Si dispones de muchos utensilios de cocina, sería buena idea plantear una solución al almacenamiento de éstos cuando se realice la reforma. Hay diversas alternativas y muy creativas para sacar partido a tu mobiliario sin que tengas que comprar uno nuevo.

Otra opción es asegurarte del sistema de extracción, para ello es necesario tener una buena campana. Es bastante necesaria en una cocina para adecuar el ambiente, así evitar los olores y humo en una vivienda al cocinar.

En determinadas ocasiones es necesaria la renovación de los electrodomésticos que hay en la cocina debido a sus años de vida o al deterioro de los mismos.

Éstos también tienen su protagonismo ya que aportan a la cocina decoración, pudiendo añadir diversos estilos (moderno, industrial, vintage…) Por ello es muy importante escoger los electrodomésticos ideales. Recuerda que la moda pasa, así que escoge aquello que sepas que seguirá gustándote a pesar del paso de los años.

Para elegir una encimera ideal es esencial tener tres características fundamentales: que tenga resistencia, mantenimiento  y estilo. De esta forma apuesta por una encimera duradera, que cuente con una dureza y estética correcta. Como recomendación para la elección del color, con respecto la variación de las modas, es elegir matices neutros y acabados sencillos.

Reforma de Dormitorio con vestidor y baño

¿Quién no ha deseado alguna vez tener en su casa un vestidor de película? Y es que contar con un vestidor tiene grandes ventajas, como facilitar que nuestra ropa se encuentre ordenada en todo momento o el poder decidir con un simple vistazo el outfit ideal para salir de casa. No obstante, hoy queremos avanzar un paso más y contaros las virtudes de los dormitorios con baño y vestidor. Sí, constituye todo un reto, pero si tu casa posee los metros cuadrados suficientes ¿por qué no abordar la reforma que te permitirá alcanzar el dormitorio de tus sueños?

¿Qué debes tener en cuenta antes de decidirte por un dormitorio con baño y vestidor?

  • El espacio. Es un aspecto esencial, ya que la inclusión de un baño y un vestidor dentro de un dormitorio requiere muchos metros cuadrados. Así pues, lo más aconsejable es analizar con un profesional si nuestra idea es factible o si, por el contrario, la distribución quedará muy ajustada. Si tu caso es el segundo, no te preocupes, existen alternativas. Tal vez puedas reaprovechar una habitación próxima al dormitorio que actualmente no esté en uso y utilizarla como vestidor o, incluso, renunciar al vestidor y colocar en su lugar un armario de grandes dimensiones en el que puedas tener la ropa perfectamente ordenada.

La estética. Como es lógico, a la hora de decidir los materiales y acabados del baño y del vestidor debe tenerse en cuenta la estética conjunta de la habitación. Analizando el dormitorio de forma global, y no como una suma de piezas independientes, conseguiremos armonizar una estancia en la que vamos a pasar mucho tiempo.

Las puertas. Como hemos indicado en el punto anterior, el espacio constituye la principal limitación para alcanzar nuestro ansiado dormitorio con baño y vestidor. Por ello, las puertas correderas pueden convertirse en un magnífico aliado, tanto para el baño como para el vestidor, ya que no nos robarán ningún centímetro de más. Asimismo, podemos aprovechar los frentes externos de las puertas del vestidor para colocar espejos, solución que ayudará —de nuevo— a ganar espacio.

 

La privacidad en el baño. Si bien últimamente se tiende a crear espacios diáfanos e, incluso, a prescindir de tabiques que seccionen el espacio, el baño siempre debería garantizar la privacidad, al menos en la parte relativa al inodoro y el bidé. Si queremos asegurar la privacidad sin renunciar por ello a la luz natural, podemos resolver este espacio con cristales traslúcidos.

La luz. Lo ideal sería contar con luz natural en el vestidor, pues con ella se aprecian mejor los colores de la ropa y los zapatos, sin embargo, no es sencillo que la distribución de la estancia lo permita. Por ello, lo más frecuente es que los vestidores tengan diferentes puntos de luz artificial, siendo una buena alternativa las luces LED que se instalan en los filos del mobiliario para alumbrar puntos específicos del mismo. Que una de las luces sea más tenue puede resultar útil si se comparte el dormitorio y una de las personas madruga más, ya que de esta manera uno puede cambiarse sin molestar al que continúa durmiendo. Por otro lado, si la habitación tuviera una buena fuente de luz natural, se puede tratar de potenciarla estableciendo tabiques traslúcidos o jugando con espejos.

Ducha o bañera. De nuevo, el espacio será el que determine la elección, imponiéndose en la mayoría de casos el plato de ducha. No obstante, hay dormitorios muy espaciosos que permiten instalar una bañera e, incluso, una ducha y una bañera. Otra alternativa realmente espectacular para habitaciones muy amplias es la de la bañera exenta, sin duda, un verdadero lujo.

Sanitarios suspendidos, limpieza y diseño

A la hora de realizar una reforma integral, cuando renovamos el cuarto de baño, la elección de sanitarios suspendidos está al alza. Con ellos se imprime una imagen mucho más moderna y actual a la estancia, pero también contribuye a otros aspectos que tienen que ver con la higiene y nuestra salud. A continuación vamos a dividir estos dos aspectos y vamos a comentar todos los detalles beneficiosos que nos aportarán.

Limpieza e higiene

Además de la imagen visual, un cuarto de baño con sanitarios suspendidos será mucho más fácil de mantener limpio y en perfectas condiciones. El que éstos no tengan pie de sujección permitirá poder limpiar su parte inferior sin demasiada dificultad y llegando a esos rincones tan imposibles que se forman con los sanitarios normales.

El poder eliminar esa suciedad que se acumula de una forma sencilla, también será beneficioso para aquellas personas que son alergicas al polvo y a los ácaros, ya que no tendrán que lidiar con uno de sus focos de malestar.

 

Diseño espectacular

De entrada, la imagen que se consigue con los sanitarios suspendidos es de mucha modernidad. No cabe duda que el elementos flotante aporta dinamismo y se aleja de los convencional. En este sentido, el lavabo o el inodoro parecerán sobresalir de la pared sin ningún pie de apoyo.

Que no haya nada por debajo permitirá que la luz fluya por la estancia, generando consecuentemente mayor sensación de amplitud y luminosidad, algo muy agradecido en una estancia como el cuarto de baño. Por razones como esta, la combinación perfecta con unos sanitarios suspendidos sería un alicatado con azulejos beige u otro tono neutro, ya que beneficiaría aún más lo citado anteriormente.

Sanitarios suspendidos

Pese a que la intención no es acabar con los sanitarios al uso, entre sus ventajas está la económica, en este texto se han querido mostrar los puntos fuertes de los sanitarios suspendidos. Si bien sus prestaciones no distan de los sanitarios con pie de apoyo, si que se les debe reconocer las grandes opciones de diseño y limpieza que aportan al cuarto de baño.

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