Reforma integral de la cocina

¿Te has dado cuenta de que una pequeña reforma no cumple con tus expectativas a la hora de mejorar tu cocina? Si estás decidido a realizar una reforma integral de la cocina y no sabes por dónde empezar, te damos estos valiosos consejos para que sepas todo lo que deberías tener en cuenta antes de comenzar el proceso.

Para conseguir la cocina de tus sueños, tendrás que organizarte y planearlo todo con anticipación. No te olvides de pedir presupuesto y consultar todos los costes y todas las opciones para que sepas en todo momento cuánto te vas a gastar.

Por dónde empezar

Decide qué estilo de cocina deseas buscando imágenes en Pinterest, Instagram, websites profesionales y otras páginas webs que puedan inspirarte. Cuando sepas lo que quieres, comprueba la viabilidad del espacio del que dispones y no te olvides de considerar el triángulo de trabajo, es decir, la distancia entre tu frigorífico, el fregadero y encimera/horno. A menudo se pasa por alto, pero un triángulo de trabajo bien colocado facilita el trabajo en la cocina cuando se tiene que cocinar.

A continuación, piensa dónde vas a colocar los electrodomésticos y cuánto tiempo se tardará aproximadamente en instalar toda la cocina nueva. Cuando lo tengas, divide cada tarea en términos de tiempo y costes, para que puedas hacer un seguimiento de tu presupuesto y cuánto tiempo tardará cada paso.

¡Ten paciencia con la reforma de la cocina! Deshacerte de la cocina existente puede ser rápido, pero es posible que no sea tan fácil reconstruirla, ya que tener problemas con enchufes, entregas y materiales es algo bastante común.

Cómo deshacerte de tu vieja cocina

Se recomienda pedir un contenedor de escombros para depositar todos los materiales no deseados y eliminar los desechos de manera más fácil. Puedes sacar todas las piezas sueltas de la cocina, incluidos los azulejos si es necesario, y luego recoger los escombros de tu casa para que no haya necesidad de levantar objetos pesados.

Por otro lado, también es una buena idea considerar la posibilidad de donar todo el material y electrodomésticos aprovechables a la caridad o venderlos.

¿Una reforma integral o una reforma parcial de vivienda?

¿Lanzarse a una reforma integral o emprender una reforma parcial?

Si no has pensado suficiente en ello, puede que al hacerte la pregunta te hayas respondido sin duda que una reforma total. La reforma integral es el anhelo de cualquiera que quiera conseguir la casa de sus sueños y no haya pensado de verdad en ella.

Desde luego, una reforma integral es una forma rápida de conseguir esa casa de tus sueños. Pero empezar por una reforma parcial no quiere decir que renunciemos a ella.

Si reformamos la casa poco a poco, también podemos llegar a conseguirla. Y a veces, tomarnos tiempo para ello puede ser ventajoso.

El económico no es el único factor que determina una reforma. Sin embargo, no podemos engañarnos. Debemos admitir que es uno de los más condicionantes. Por ello, hemos decidido dedicar un apartado único a hablar del precio de una reforma de tipo parcial y del de la reforma integral de una vivienda.

En general, la reforma parcial cuesta más que la reforma integral. Sin embargo, hay que tener en cuenta que el presupuesto necesario puede ser menor en el primer caso.

A la larga, si pretendemos reformar por completo una vivienda, la reforma integral o acometer el proyecto de una sola vez, nos costará menos. Los presupuestos de profesionales para una reforma integral pueden contar con descuentos, con ofertas o pueden presupuestarnos bajo un margen comercial menor, frente a los ofrecidos para una reforma parcial. La compra de materiales también puede tener descuento por cantidades más altas. Y todo ello puede abaratar el precio total de la reforma. No obstante, la inversión será muy alta.

Por eso, aunque a la larga cuesta algo más, es posible que debamos elegir una reforma parcial tras otra, hasta la reforma total. Si no disponemos de un presupuesto alto que cubra la integral y no queremos endeudarnos, podemos valorar como ventaja la reforma parcial que necesitará un presupuesto inmediato mucho menor. Y es posible que hasta nos demos cuenta de que no necesitábamos una integral para conseguir la casa de nuestros sueños.

Dijimos al comienzo que el anhelo de muchos es la reforma integral de la vivienda. Soñamos con una casa. Y creemos que tener esa casa soñada es posible solo con una reforma integral a nuestro gusto. Pero ¿es así?

Lo principal es tener claro por qué queremos reformar. ¿Qué queremos? Pero también ¿qué necesitamos?

Puede ser que la reforma esté destinada a abordar un problema de edad de la vivienda, reparar algo que no funciona o evitar que deje de hacerlo.

Puede ser también que el único objetivo de la reforma sea mejorar o adaptar la estética de la vivienda a nuestros gustos y deseos; por simple estética o por optimizar el espacio.

En cualquiera de los casos, hay que diferenciar qué necesitamos de qué deseamos. No se trata de renunciar a nuestros deseos, se trata de no mentirnos a nosotros mismos.

Licencias diferentes para una reforma integral o parcial

Deberemos tener en cuenta también que existen diferentes tipos de licencias que deberemos solicitar al Ayuntamiento y estás variarán en función de las obras que deseemos realizar, pero a groso modo, una reforma integral requerirá una tramitación de licencias un poco más compleja.

Otros costes de una reforma

Aunque el primer factor inconveniente de una reforma en el que pensamos es el del coste económico, cuando acabamos la obra lo que más comentamos es el tiempo que ha costado, las dificultades que hemos tenido o hasta los permisos que necesitamos para poder realizarla.

Si el tiempo que costará la reforma tenemos que vivir en la vivienda,  tendremos que valorar que eso será un inconveniente.

Aunque si vivimos en otro lugar durante la ejecución de la obra, también habrá que valorar posibles costes. En cualquier caso, hay que pensar en ello.

Durante la obra, algunos espacios van a quedar abolidos temporalmente.

El baño o la cocina pueden ser las zonas reformables que más inconvenientes presentan al tener que inutilizarlos temporalmente. Hay que pensar en buscar alternativas durante el tiempo de la reforma.

Para obras mayores, algo más que pintar una pared por ejemplo, necesitaremos permisos para hacer la reforma.

Aunque algunos ayuntamientos pueden solicitar pago económico por estos permisos, intentar pasar por encima de ellos puede ser un inconveniente mayor.

También lo hemos mencionado varias veces; pedir permiso a la comunidad es importante.

Se encuentre reflejado en los estatutos comunitarios o no, la educación y evitar posibles conflictos, nos obliga a comunicar las obras de reforma a los vecinos.

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